10.5. Perspectivas de inversión en Irán
Irák-Irán-Afganistán, tres países con una continuidad geográfica que hace pensar
en la guerra como una inversión, con independencia de las supuestas
justificaciones que la prensa accede a difundir (buscar a Ben Laden, armas de
destrucción masiva, armamento nuclear, etc.). Hoy se sabe que las guerras han
sacado a Occidente de la depresión económica y que siempre hay quienes las
rentabilizan, sobre todo en las naciones vencedoras, pero también en las
neutrales. Después de la guerra, las reconstrucciones también son un gran
negocio. El riesgo que lleva aparejado este tipo de inversiones es en realidad
más bajo de lo que parece. Incluso en la guerra de Vietnam, las empresas
armamentísticas ganaron; sólo tenían una posibilidad de perder: Que Vietnam (o
más propiamente, la URSS o China) invadiera los Estados Unidos. Esto es así,
porque el estado, tanto de la nación vencedora, como de la perdedora, actúa como
garante para el capital privado (aquél que es de gran volumen).
La situación de Irán es delicada, porque forma parte de una inversión a muy
largo plazo, cuyos Cash Flow no se han empezado siquiera a recolectar. Se lleva
mucho "capital" invertido que, en un escenario desfavorable, se convertirán en
"dinero" despilfarrado. Pero la inversión es más rentable de lo que parece,
puesto que el desembolso inicial (y posterior) lo realizan los contribuyentes
(especialmente, los estadounidenses) y en cambio los beneficios serán recaudados
por multinacionales privadas.
La hipótesis más verosímil, teniendo en cuenta el planteamiento territorial de
la campaña bélica, es que este proyecto de inversión consista en un oleoducto
que conecta la península arábiga con el mundo chino. Nada tiene que ver que el
presidente Obama haya desbancado al gran representante comercial de la familia
petrolera; él va a continuar la inversión para no perder el desembolso inicial
(A0) y los posteriores. Las reconstrucciones de Irak y Afganistán está
proporcionando un alivio insuficiente a esta situación de insolvencia técnica;
hay que completar el plan; el oleoducto tiene que llegar a su destino.
El desdichado país iraní podría evitar el ataque pactando sumisamente una
entrada pacífica del capital extranjero, pero capitales extranjeros hay varios y
sus intereses pueden estar enfrentados; unos capitales compran el apoyo del
ejército USA, pero otros han contratado al ejército ruso. A pesar de la
"globalización", los capitalismos siguen siendo diversos y enfrentados. El
escenario va a ser Irán, como lo fue España en 1936-39.
Por todo eso, hoy más que nunca, es necesario cultivar el saber a todos los
niveles y no caer en el barato chantaje académico de la superespecialización y
la super-despreocupación.