Capítulo introductorio:
Originalidad de la obra
Este trabajo ha consistido, básicamente, en una labor didáctica. Nada nuevo se
descubre al mundo científico con respecto a lo que ya se sabía. No obstante, el
afán por contar los contenidos de un modo razonablemente asequible ha originado
una visión del mundo que, en su conjunto, puede ofrecer una perspectiva
original, desde la que no se suele contemplar el mundo de las finanzas y la
contabilidad. En esa labor de enseñanza, se ha llegado a la imposibilidad
material de separar determinados temas y enfoques que, en el mundo académico, se
tienden a enseñar de forma incorrecta como materias separadas. No sólo se
mezclan el mundo de la contabilidad, la fiscalidad y las finanzas, sino que
además, no se respeta la distinción entre Economía general y de la empresa. La
Economía de la Empresa, sin una comprensión de los fenómenos generales, se
convierte en una colección de conjuros que dan como resultado un aprobado
académico y que, tras su aparente frialdad técnica, deslizan a veces una
subrepticia carga ideológica, de baja calidad, dicho sea de paso.
Antecedentes
El resto de la obra del mismo autor se caracteriza por esta misma búsqueda de la
esencia del ser humano, que subyace en todo estudio de economía y que, a través
de las distintas materias y marcos teóricos, tiende a una síntesis. Por ejemplo,
en una publicación de este mismo año,1 se pone de manifiesto la idoneidad de las
teorías económicas surgidas de las finanzas para ser aplicadas a ámbitos
no-financieros.
El precedente inmediato de este trabajo fue el manual "Fundamentos de Valoración
de empresas", que complementa lo que aquí se explica. La palabra "fundamentos",
en su título, atendía a la importancia de los conceptos e ideas básicas sobre
los procedimientos y técnicas rutinarias. Al ser la contabilidad una técnica, se
corre el riesgo de que, en su aprendizaje, se interprete como un procedimiento
carente de fundamento. A mi modo de ver, la técnica contable o cualquier otra
técnica sólo debe enseñarse cuando se tienen los fundamentos. Una vez
comprendida la naturaleza de los negocios, aprender algunas nociones sobre la
partida doble abrirá de forma inmediata la llave de los "procedimientos”
contables y financieros, como cuando se aprende a montar en bicicleta, es decir,
de una vez para siempre. Algo similar ocurre con las diversas fórmulas de
evaluación de inversiones financieras, que en el fondo se basan todas en el
concepto de equivalencia financiera (el fundamento).
En las asignaturas que he impartido y en trabajos publicados sobre el mundo de
las finanzas, he apreciado que las materias se complementan de un modo muy
evidente y por eso no he querido separar una técnica, como es la contabilidad,
de la explicación del entorno en que se desarrolla. El fenómeno
económico-financiero que trata de mesurar, el fenómeno institucional en que se
crean las normas contables, los mercados, la economía financiera o "corporate
finance". Todos estos factores proporcionan el contexto que normalmente se omite
en aquellas situaciones en que la contabilidad se vuelve dramáticamente
aburrida.