1.5. Contenido del marco conceptual
El denominado "marco conceptual" (Conceptual Framework) es un documento privado
que publicó el IASC (entonces llamado IASB) en 1989, a imitación del "Conceptual
Accounting Framework", que en 1973 publicó el FASB. El marco conceptual del IASB
es considerado hoy una especie de catecismo de la contabilidad. No se trata de
un documento obligatorio, pero su tenor literal se encuentra prácticamente
reproducido en la primera parte del Plan General de Contabilidad de 2007. Se
denomina así, porque en él se establecen los conceptos económico-contables que a
partir de ahí empiezan a utilizar en las distintas "normas" que emite este
organismo. Se pueden interpretar como una "exposición de motivos" a las
subsiguientes normas, que ha ido emitiendo desde entonces (Normas
Internacionales de Contabilidad, ver 2.3).
El planteamiento es muy útil; todo profesor (especialmente, de contabilidad)
sabe o debe saber que lo primero que hay que aprender son los conceptos (y luego
los procedimientos). No obstante, aunque las definiciones del documento en
cuestión son jurídicamente muy precisas, a veces no son las más idóneas, desde
el punto de vista teórico. Por eso, las definiciones que vamos a dar en 1.6. son
muy parecidas, pero no idénticas a las del marco conceptual.
Aparte de estas definiciones, el documento en cuestión contiene una especie de
discurso acerca de la importancia del momento que se vivía entonces (triunfo del
mundo capitalista sobre el soviético) y sobre cómo se insertan o deberían
insertarse las empresas en dicho entorno; a través del reconocimiento del
entorno, se trata de justificar hipótesis de partida. Algunos de los conceptos
trascendentales que se definen en el marco conceptual son los de "principios" y
"requisitos" contables. Se justifica su invención en una especie de construcción
lógica (necesidades, objetivos, hipótesis, etc.) de grandes pretensiones
epistemológicas, que en realidad no conduce a gran cosa, pero que podemos
expresar de un modo más didáctico (Ver también la Figura 3):
Figura 9. La lógica del marco conceptual
La frase más repetida en el texto del marco conceptual es "utilidad para la toma
de decisiones". Se considera que las necesidades informativas de los usuarios de
la contabilidad son el punto de partida para todo marco teórico contable. El
propio texto reconoce que, en caso de conflicto entre los intereses de usuarios
distintos, se va a dar prioridad a los intereses de inversores internacionales,
de forma que la contabilidad, elaborada según los principios del IASB siempre
proporcione a dichos inversores la información que necesitan para decidir (dónde
invierten, cuánto invierten, por cuánto tiempo) y se da por supuesto que las
necesidades de información de otros "usuarios" de la contabilidad se verán
cubiertas por dichos requisitos y criterios contables (por ejemplo, el énfasis
en la presentación de estados sobre generación de tesorería y sobre riesgo
financiero). Sin embargo, es lógico pensar que a la mayor parte de los usuarios
de la contabilidad de las empresas (las PYME) no les son igual de útiles los
criterios que provienen de tales exigencias informativas.
El gran mérito de este tipo de documento es el de institucionalizar conceptos
generalmente utilizados. A partir de la publicación de este documento y,
especialmente, con la incorporación de su contenido en las normas contables
(PGC, por ejemplo), el estudio de las instituciones de tipo financiero (la
finalidad que persigue este manual) requiere, al detenerse en la normativa en
vigor, definir dichos conceptos de una manera lo más universal posible.