Costos de Oportunidad
Un costo no es únicamente un desembolso de dinero para realizar algún pago. Un
costo también puede ser el no recibir algún beneficio. A estos costos se les
conoce como costos de oportunidad. Los costos de oportunidad se presentan en los
proyectos de inversión cuando la empresa debe usar ciertos recursos que ya tiene
para realizar dicho proyecto. Por ejemplo, imagine que una empresa tiene un
edificio que se usó como almacén hace algunos años, pero que ahora está vacío.
Por su ubicación y otras características, ahora se está considerando la
posibilidad de acondicionar el antiguo almacén para usarlo como sala de
exhibición de los productos de la empresa, lo cual requeriría una inversión
relativamente pequeña.
Desde luego, si se lleva a cabo el proyecto no se produciría un desembolso de
efectivo por concepto de la compra o construcción de un nuevo edificio, puesto
que ya se tiene uno. Sin embargo, el uso del edificio no es gratuito ya que se
estaría usando un recurso valioso que ya se tiene en el proyecto de la sala de
exhibición. Aún y cuando la empresa no lo está usando para sus operaciones ni
pudiera usarlo en el futuro, el edificio se podría vender. En consecuencia, el
uso del almacén para convertirlo en sala de exhibición representa un costo de
oportunidad; que es un costo relevante que debe considerarse al evaluar el nuevo
proyecto.
Suponga ahora que el edificio del almacén tuvo un costo original de $500,000 y
que por su antigüedad tiene un valor contable en libros de $200,000. ¿Deberían
considerarse los $500,000 o los $200,000 como el costo de oportunidad de este
edificio? En realidad ninguna de estas dos cantidades deberían ser tomadas como
el costo de oportunidad. Los $500,000 pagados originalmente por el edificio son
un costo hundido, mientras que los $200,000 son solamente un valor en libros con
fines de registro y otros propósitos. El costo de oportunidad real del edificio
sería el valor de mercado que se obtendría si se vendiera en este momento.
Consideremos un último caso. Imagine que el edificio se está arrendando a otra
empresa que lo usa como bodega. Si se realiza el proyecto de acondicionar el
antiguo almacén como sala de exhibición el edificio se dejaría de rentar y, por
lo tanto, la renta que se recibe por este concepto ya no se obtendría. Este
dinero no percibido sería, desde luego, un costo de oportunidad que debería
considerarse.