Bolsa Mexicana de Valores
La fundación de la Bolsa Mexicana de Valores se realizó en 1933 y a la fecha es
el único mercado de valores en México . Como en cualquier otro mercado bursátil,
en la BMV el emisor de valores (acciones, obligaciones, papel comercial, etc.)
capta los recursos directamente de los inversionistas. Como se aprecia en la
Figura 2–4, la obtención de recursos por parte de la empresa emisora se efectúa
a través de la colocación de valores de deuda o de capital. La colocación se
realiza fraccionando los títulos representativos de dicho financiamiento y
colocándolos entre el público inversionista por medio de la bolsa a través de
una oferta pública de valores. A su vez, los inversionistas que adquieren los
títulos se convierten en acreedores (si adquieren títulos de deuda) o en
propietarios (si adquieren títulos de capital o acciones) de la empresa emisora.
Este proceso se realiza, por lo general, con la participación de una casa de
bolsa como intermediario.
La BMV tiene como finalidad facilitar las transacciones con los valores
inscritos en ella, proporcionando un lugar al que acuden sus socios para
realizar la oferta y demanda de los títulos. Las operaciones se realizan a
través de un sistema computarizado denominado Sistema Electrónico de
Negociación, Transacción, Registro y Asignación (BMV-SENTRA Capitales) el cual
proporciona al usuario el medio para negociar valores en el mercado. El sistema
está compuesto por estaciones de trabajo colocadas en las mesas de operación de
los intermediarios. Por medio de esta red de cómputo es posible conseguir
información en tiempo real, tener con una visión global de las posturas,
determinar las opciones de inversión para los clientes, y tomar parte
directamente en el mercado. Las principales secciones en las que se divide
administrativamente la Bolsa Mexicana de Valores son: Auditoría, Emisoras,
Información y Estadística, Normatividad, Operaciones, Promoción Institucional,
Recursos Financieros y Materiales, Recursos Humanos, Sistemas y Derivados.
Legalmente, la BMV está constituida como una sociedad anónima de capital
variable cuyos accionistas únicamente pueden ser las casas de bolsa y los
especialistas bursátiles, quienes tienen autorizada la propiedad de una sola
acción por socio. Actualmente la BMV es una entidad no lucrativa administrada
por sus miembros. Sin embargo, siguiendo las tendencias mundiales actuales y los
cambios en la legislación respectiva, ha entrado en un proceso denominado
“desmutualización” el cual consiste en una transformación de su estructura
actual a una empresa con fines de lucro controlada por sus accionistas.