3.5. Tendencias y proyecciones macroeconómicas
Para los próximos 15 años (2006-2019) el principal reto consiste en elevar la
tasa de crecimiento de largo plazo de 4% a 6%. Esta última es la necesaria para
generar los niveles de ingreso nacional y los recaudos públicos necesarios para
lograr las metas sociales planteadas en la Visión del Segundo Centenario .
Este reto tiene exigencias en materia de elevación de la tasa de inversión y en
la productividad, lo que permitirá reducir la tasa de desempleo a 5%. No hay que
olvidar que la tasa de crecimiento de la inversión entre 1970 y 2004 fue 5,4%; y
que un crecimiento de 6% en la economía exigirá tasas de crecimiento de la
inversión de alrededor de 9%, con aumentos en la productividad total de los
factores en promedio de 2%. Es importante reconocer que éste es un reto sin
precedentes, si se tiene en cuenta que la productividad total de los factores ha
caído sistemáticamente desde comienzos de los ochenta. Estas tasas de
crecimiento y los niveles de inversión requeridos son igualmente consistentes
con el balance macroeconómico que se presenta más adelante.
Las proyecciones muestran una senda de crecimiento económico de 4,0% en 2006,
4,5% en 2008, y aumentan a 5% en 2010; de ahí en adelante la economía deberá
crecer en forma gradual hasta 6% después de 2013. Esta senda de crecimiento es
consistente con una devaluación real acumulada de 9% y el resto de supuestos
fiscales y monetarios (ver Tabla 1).
Teniendo en cuenta la apreciación de los últimos dos años, las proyecciones
muestran un ajuste moderado en precios, que deberá ser consistente con un ajuste
fiscal sostenible.
Las proyecciones de crecimiento económico previstas (Cuadro 9) implican un
aumento en la tasa de inversión de 17,1% a 25% del PIB, la cual recaería en su
mayor parte sobre el sector privado. Asimismo, con una meta de desempleo de 5%
en 2019, y una tasa de crecimiento de la población económicamente activa –PEA–
de 2,2%, la fuente de crecimiento de la economía recae sobre la productividad
total de los factores. El incremento en la productividad incluido en este
ejercicio será en promedio de 2,0% por año, sin embargo, éste comienza en 1,0%,
se incrementa hasta 2,0% en forma gradual, reflejándose en la senda de
crecimiento.