4.2.2. La mortalidad general
La mortalidad en la población total y por todas las causas se llama mortalidad
general y se mide con la tasa bruta de mortalidad (TBM), que cayó 75% durante el
siglo XX y pasó de 23 por mil en el periodo de 1905 a 1912 a 6 por mil en el de
1985 a 1993, pero que subió a 33% después de 1993, al llegar a 7,4, a 7,8 y a
8,3 por mil en 2000, 2005 y 2010, respectivamente, y con tendencia creciente en
adelante debido al envejecimiento de la población (cuadro 10 y Gráfico 8) . La
tendencia a rebajar fue fuerte hasta 1978, pero de ahí en adelante la situación
fue bastante estable hasta 1991 .
La mortalidad general por sexo/sexo entre 1953 y 1991 en Colombia siempre fue
mayor para los hombres que para las mujeres y ambos grupos presentaron una tendencia
francamente decreciente ; sin embargo, la tendencia a disminuir fue muy clara
entre 1953 y 1978 para ambos grupos, pero después, mientras el riesgo para las
mujeres continuó reduciéndose, la probabilidad de muerte para los hombres empezó
a crecer como lo indica el Gráfico 9. La diferencia entre las tasas de
mortalidad masculina y femenina en 1978 fue alrededor de 1,2 por mil (5,5 frente
a 4,4 por mil, respectivamente), pero en 1991 la diferencia fue de 2,3 por mil
(6,0 y 3,7 por mil, en su orden), lo que implica que la diferencia se duplicó en
14 años.
4.2.3. El efecto de los cambios en natalidad y mortalidad sobre la distribución
por edad
El paso de niveles altos a bajos de natalidad y de mortalidad tiene un efecto
demográfico sobre la estructura por edad de la población: tiende a envejecerla. En efecto, a
comienzos del siglo XX, cuando las tasas de natalidad y mortalidad eran altas y
estables, alrededor de 43 y 22 por mil, respectivamente (Gráfico 10), la
población colombiana estaba integrada por 40% de menores de 15 años y 60% de 15
y más años, mientras que en 1993 dichas tasas eran bajas y decrecientes,
alrededor de 27 y 6 por mil, respectivamente, asociadas a una población menor de
15 años que representaba 35% del total, en un claro proceso de envejecimiento,
como lo revelan las deformidades en las pirámides de población.