4.2. El ritmo de crecimiento o dinámica de población
4.2.1. La natalidad y la fecundidad
La población genera nacimientos y muertes. La cantidad de nacimientos puede
expresarse en términos de individuo, en el sentido de los hijos que tiene una
mujer, y ello tiene que ver con la fecundidad, o en términos colectivos, en el
sentido de la cantidad de niños nacidos vivos por cada mil habitantes (hombres y
mujeres) en cierto período, que hace referencia a la natalidad. La fecundidad se
refiere a los hijos que tenga una mujer, y su base es la fertilidad, o sea, la
capacidad (potencialidad) de tenerlos. La natalidad se ocupa del hecho de que la
sociedad (hombres y muejres) tenga nuevos hijos, nuevos miembros.
Hay diversas medidas de la natalidad y la fecundidad que se complementan entre
si para dar cuenta de los cambios cruciales que se derivan del hecho de nacer .
En Colombia, la tasa bruta de natalidad (TBN) permanece alta y estable durante
los primeros treinta años del siglo XX, cuando la mortalidad también era alta y
constante. Entre 1905 y 1938, la TBN estaba alrededor de 43 por mil, subió a 44
en 1951, alcanzó 46 por mil en 1964, cayó a 41 por mil en 1973, luego a 33 por
mil en 1985, a 28 por mil en 1993 y se supone en 22 por mil en 2005 . En los 60
años transcurridos entre 1905 y 1964, la TBN creció 7% (pasó de 42,51 por mil a
45,47 por mil) , pero en apenas 30 años (1963 a 1993) cayó 40% (de 45,47 pasó a
27,51 por mil); si en 2005 llega a estar en 22 por mil, significará una
reducción de 20% en apenas 5 años (cuadro 10, Gráfico 5).
Antes de 1940, la natalidad y la mortalidad eran “altas”, pero la población
creció poco y lentamente. La natalidad (TBN) creció hasta mediados del decenio
de 1960, mientras que la mortalidad decreció en forma acentuada desde fines del
decenio de 1930, de tal forma que hay una brecha entre ambos fenómenos de unos
veinticinco o más años, brecha que produjo un apreciable y rápido crecimiento de
la población, reflejado en la tasa de crecimiento total, que se aceleró de
manera importante entre 1938 y 1985, año este último cuando vuelve a su nivel de
1938. Después de 1985, la natalidad y la mortalidad son “bajas” y, de nuevo,
creció poco y lentamente. La radical reducción de la natalidad se relaciona muy
bien con una similar disminución de la fecundidad. La tasa total de fecundidad
(TTF) mantuvo niveles altos hasta el decenio de 1960; esa tasa pasó de 7,04
hijos por mujer en 1951 a menos 3,30 en 1985 y se espera que sea de 2,7 para
principios de 2006 (Gráfico 7).