3.2 El desarrollo industrial subordinado y dependiente consolidación del nuevo
patrón de acumulación (1958-1970)
Una nueva etapa en el desarrollo económico de México se venía configurando a
finales de la década de los cincuentas, inducida por ciertos cambios que se
daban dentro de la economía.
El principal elemento que caracterizará esta nueva etapa, es la expansión de la
industria transnacional, que en su lucha por obtener un mayor control de la
economía nacional, termina monopolizando la producción industrial adquiriendo
así, el control de ese sector, lo cual cobra amplia relevancia, no sólo porque
la industria es el renglón más dinámico de la economía (eje del patrón de
acumulación), sino porque, además, dicha posición de privilegio le permite
marcar el rumbo y establecer las condiciones sobre las cuales se desarrolla la
producción industrial. Esto significa, que el desarrollo industrial quedará
subordinado a los intereses de la industria transnacional y a las formas y
modalidades que ésta imponga.
Esta monopolización de que es objeto el sector industrial, tiene origen, no sólo
en las mayores facilidades que encontrará la inversión extranjera en nuestro
país, a raíz del establecimiento del conjunto de medidas de política económica,
por parte del nuevo gobierno, a partir de 1958, sino también por la necesidad de
expansión del capitalismo monopolista norteamericano, para acelerar a
intensificar el proceso de acumulación de capital.
La existencia de condiciones adecuadas para la acumulación de capital y la
penetración de capital extranjero, habla de una clara consolidación de la
burguesía industrial en el poder y de la posibilidad de allegarse los elementos
fundamentales para crear dichas condiciones, hecho que seda principalmente
gracias a su mejor posición en la correlación de fuerzas existentes, lo cual se
explica por el amplio poder que vino adquiriendo a partir de casi dos décadas de
acelerada acumulación capitalista iniciada en 1940.