VI. LA ALIANZA DEL NACIONALISMO Y DEL NEOLIBERALISMO
El gobierno de una economía transnacional integrada a través de las relaciones
internacionales puede hacer algunas cosas mejor que otros. En particular, la
creación de mercados a través de integraciones y la regulación eficaz más que
con la creación de instituciones y la distorsión distributiva del mercado. Esto
se debe a que la eliminación de las barreras a través del comercio
transfronterizo y la movilidad son menos demandados políticamente que la
creación y reforzamiento de los derechos y obligaciones de la ciudadanía,
especialmente la redefinición social de los derechos de propiedades y la
institucionalización de los derechos sociales a un nivel mínimo de subsistencia.
Limitar la integración para la eliminación de las barreras comerciales encaja
con los intereses del Estado y la lógica de la cooperación intergubernamental
con su propia soberanía. Institucionalmente, la afinidad electiva entre el
nacionalismo - con su correspondiente modelo de decisiones internacionales
conjuntas de intergubernamentalismo - y un programa neoliberal de desrregulación
de la expansión del mercado está basada en las reglas de decisión de la
diplomacia internacionales que requiere la unanimidad en la práctica aun cuando
los tratados internacionales pudieran permitir en algunos casos la mayoría de
votos.
Excluir la intervención social en los mercados de los intereses comunes también
corresponde al hecho de que la democracia y la participación ciudadana continua
residiendo en los Estados miembros. Las políticas distributivas y
redistributivas requieren una legislación democrática. En la forma que la Unión
Europea está diseñada tal legitimación permanece más allá de su alcance, y no
hay indicadores de que el déficit democrático de la Europa integrada vaya a
existir en un futuro cercano predecible.
Desplegar una soberanía interna para liberar y acomodar las fuerzas del mercado
en lugar de tratar de domesticarlas podría volverse el único programa político
nacional que pueda ser impuesto aun en las economías nacionales
internacionalizadas sin arriesgar la integridad del Estado nacional.