ÁFRICA NEGRA
En este continente es considerado un medicamento muy versátil, se utiliza para
todo: insomnio, disentería, lepra, caspa, males de ojo, enfermedades venéreas,
jaquecas, tosferina, oftalmia y hasta tuberculosis. También se considera un
tónico cerebral, antihisterísmo, antidepresivo, potenciador de deseos sexuales
sinceros, fuente de coraje y longevidad. El cáñamo esta muy difundido en la zona
del Congo; las hojas frescas se fuman en pipas rudimentarias a las que se añaden
carbones al rojo. Las hojas y las semillas son embaladas en cartuchos grandes y
largos, cubiertas con cortezas de árbol.
La secta de los “Bantúes” tenían cultos “Dagga” secretos, que creían que los
dioses enviaron a la tierra el cannabis sagrado. “Dagga” significa "Cannabis".
En estas sociedades el uso de cannabis era exclusivo de los líderes. Los
pigmeos, los zulúes y los hotentotes creían que era la medicina indispensable
para tratar la epilepsia, los calambres y la gota. También lo utilizaban como
sacramento religioso.
En Angola, los “Tjivokve” fuman las hojas en público, mientras que los
“Ngangela”, que pertenecen al mismo grupo, lo hacen en secreto.
En 1870, el jefe —Kalamba-Moukenge—, para asegurar su poder sobre las distintas
tribus recientemente sometidas para luchar contra el invasor inglés, hizo quemar
públicamente los diferentes ídolos tradicionales, sustituyéndolos por un ritual
único basado en el consumo colectivo de “rimaba” (cáñamo). Los seguidores del
nuevo culto se llamarán “Bena-Riamba” ("hijos del cáñamo") es como una especie
de gran secta o un culto en el que su ideología es de corte comunista agrícola.
Cuando viajaban no llevaban consigo armas sino pipas. Fumaban dando grandes
caladas lo que luego les producía tos espasmódica.