.05 El cierre del trato.
De todos esos resúmenes, el más importante es el último. Cuando una negociación
está concluyendo, todos creen saber lo que se ha acordado, pero no es raro que
haya diferencias entre las ideas que las partes se han hecho sobre el acuerdo.
Es un error grave no consolidar y esclarecer lo convenido por medio de un
RESUMEN FINAL, donde se indique con toda claridad qué acciones hay que realizar
y quienes son los encargados y responsables de realizarlas; qué temas no han
quedado cerrados y a quién hay que consultar sobre ellos; lugar y fecha de
próximas reuniones. Recién allí se puede considerar cerrado el trato, que debe
tener cierto carácter ceremonial, de acuerdo a las pautas culturales de los
interlocutores.
.06 El cumplimiento de lo pactado.
"Pacta sunt servanda" decían los antiguos latinos: los pactos se hacen para
cumplirlos. Realmente, el proceso de la negociación supone una elaboración
cuidadosa del análisis de la situación problemática y de la solución que se ha
acordado entre las partes. Realmente no debiera haber motivos para no cumplir lo
pactado.
Sin embargo, muchas negociaciones tienen consecuencias prolongadas en el tiempo,
y la utilidad del acuerdo no depende solo de la voluntad de las partes sino
también (y sobre todo) de la evolución de un contexto que tiene su dinámica
propia, independiente de las partes. Puede haber, entonces motivos nuevos que
hagan conveniente, o que directamente obliguen a rever lo pactado. Esa revisión
es una nueva negociación, y si va a ser necesario hacerla, más bien hay que
tratar de hacerla con tiempo y no esperar al último momento, cuando las nuevas
circunstancias se precipitan en forma ya incontenible sobre la relación
contractual.
Esas revisiones se facilitan mucho si en el acuerdo original se previó la
posibilidad de que fueran necesarias, consignándose incluso el tipo de motivos
(sin precisar mucho su detalle) y los mecanismos que pondrían en marcha el
proceso de revisión.
Por cierto que las negociaciones que invariablemente mejor se cumplen son
aquellas que han llegado a soluciones del tipo GANAR-GANAR, de mutua
conveniencia e interés, y no aquéllas que resultan indiferentes o pesadas de
cumplir.