La anarquía internacional.
La teoría clásica de la política internacional parte de una visión dicotómica
según la cual, mientras en el ámbito interno los Estados han logrado su
soberanía y han creado un orden al alcanzar el monopolio del uso legítimo de la
fuerza, en el ámbito internacional impera un estado de anarquía, es decir, un
hobbesiano "estado de naturaleza" donde la ausencia de un poder ordenador
soberano lleva al imperio de la fuerza como fundamento último de las relaciones
interestatales, que se desarrollan siempre, como dice R. Aron, "a la sombra de
la guerra".
Hace algunos años, este enfoque recibía algunas críticas, basadas en la
creciente interdependencia entre todos los integrantes del sistema mundial
global, en especial dentro de los bloques y sus áreas de influencia, y en la
imposibilidad práctica de una guerra total por la fuerza disuasoria del
equilibrio del terror nuclear y la capacidad de respuesta aniquiladora a un
ataque sorpresivo y exitoso ("second strike capability"). Pero a ésto
podía a su vez responderse que estos fenómenos no afectan el esquema
teórico soberanía nacional /anarquía internacional, porque es cierto que en el mundo moderno se
había intensificado la interrelación pero sigue faltando un poder regulador
soberano; los casos de integración pueden interpretarse como fenómenos
jerárquicos en el seno de bloques de un sistema bipolar rígido o como propios de
áreas de interacción particularmente intensa; finalmente, la disuación nuclear
no cambia las características básicas de la anarquía internacional.
Después de la caída de la URSS y de los socialismos reales de la Europa del
Este, y el consiguiente colapso del esquema mundial bipolar, y pese a las
insistentes y declamatorias afirmaciones sobre la emergencia de un "nuevo orden
internacional" está bastante claro que este período de transición, desde el
mundo bipolar, a través de una fase monopolar, hacia un probable mundo tripolar
futuro, se caracteriza precisamente por la anarquía y el manejo "pragmático" de
las razones de la fuerza...
Un tema relacionado con la anarquía internacional y la razón de Estado es el de
la relación entre política interna y externa. Creemos que son simplistas las
tesis sobre el primado de una u otra. Son dos dimensiones de una misma política.
A lo sumo, puede reconocerse cierta autonomía de la política exterior respecto
de la interior desde que sus temas básicos (la potencia, el equilibrio, la
guerra) permanecen constantes, en medio de cambiantes circunstancias históricas
y de las variables coyunturas de la política agonal.
En un contexto de anarquía internacional, la influencia de la política exterior
sobre la interna se manifiesta en que favorece el reforzamiento del poder
central del Estado, especialmente del Ejecutivo. La influencia de la política
interior sobre la externa se manifiesta, por ejemplo, en la posibilidad de
intentar el control de tensiones internas mediante una política externa agresiva
o de exasperación de la tensión internacional. Es claro que, en caso de fracasar
el intento de desviar hacia afuera las energías de la tensión interior, por lo
general puede esperarse un colapso y un cambio de régimen.