13.00 TÉCNICAS DE
NEGOCIACIÓN:
.01 El proceso de la negociación: visión de conjunto.
La negociación es un arte con fuerte soporte técnico: es el arte de crear un
acuerdo entre dos o más partes sobre un asunto, a partir de posiciones
diferentes y ocasionalmente opuestas. Es una habilidad vital que todos
practicamos en alguna medida desde la niñez, con mayor o menor éxito. En todo
tipo de organizaciones sociales, desde las empresas privadas hasta los órganos
del Estado, pasando por las organizaciones sociales intermedias, la negociación
cobra una enorme importancia, ya que es la herramienta por medio de la cual se
consiguen o no la mayoría de los resultados que interesan a cada entidad
social. Para llegar a acuerdos de negocios sobre compras y ventas, para definir
niveles salariales y condiciones de trabajo, para elaborar políticas públicas,
para regular relaciones inter-institucionales, y tantos otros casos, siempre se
utilizan diversas formas de negociación.
Es frecuente que nuestros intentos negociadores produzcan resultados
insatisfactorios. Probablemente una causa de ésto se encuentre en rasgos de
nuestra propia cultura, que tiende a ver los conflictos de intereses como
situaciones en las que necesariamente alguien tiene que ganar y alguien tiene
que perder. Esto plantea el conflicto en términos de un "juego de suma cero" con
todo lo que ello tiene de duro e implacable, como cuestión de supervivencia.
En realidad, las posibilidades teóricas de toda confrontación de intereses son:
ganar-perder; perder-ganar; perder-perder; y ganar-ganar. El primero y segundo
casos son en realidad muy similares: el ganador de un acuerdo unilateralmente
beneficioso casi siempre acaba por ser un perdedor a largo plazo, y ésto no es
interesante para organizaciones que se mueven con un sentido de perduración. El
tercer caso no deja satisfecho a nadie, y en muchos casos se descubre que
convendría no haber cerrado trato alguno.
Solamente el cuarto caso (ganar-ganar) es un resultado provechoso para una
organización, en el largo plazo. Significa que ninguna de las dos partes obtiene
lo que desea a costa del otro sino "con motivo" de la relación con el otro, en
forma ingeniosa, equitativa y de mutuo beneficio. Cuanto más competitivo se
vuelve un contexto, más importante es extremar el ingenio para lograr acuerdos
del tipo ganar-ganar.
La negociación es un proceso muy dinámico. Es un ámbito de encuentro de dos o
más personas, con sus diversas posiciones y con una mira que, al menos
potencialmente, es común: llegar a un acuerdo. Hacer que la interacción en ese
ámbito resulte provechosa para las partes depende sobre todo de la capacidad de
los negociadores para marcar rumbos que animen a todos a pensar que ese proceso
es útil y que todos pueden beneficiarse de él.