.04 La evaluación del aprendizaje de los adultos.
Para que el aprendizaje sea tomado con seriedad es necesario que sea evaluado y
que exista la posibilidad de no aprobar el curso. Hay que lograr en este sentido
un equilibrio entre el aprendizaje como juego en su dimensión gratificante y el
aprendizaje como esfuerzo en su dimensión de crecimiento personal y profesional.
En la educación de adultos es preferible usar técnicas de evaluación por módulos
o unidades capitalizables, para que el reconocimiento institucional al esfuerzo
hecho no quede limitado al "todo o nada" de un diploma otorgado al finalizar un
curso completo.
Tiene que haber autoevaluaciones, evaluaciones sin nota registrada para medir la
asimilación real y reforzar los puntos flojos y finalmente evaluaciones con
nota registrada que signifiquen la aprobación de la unidad de aprendizaje.
En las pruebas de evaluación hay que incluir desarrollos conceptuales y
ejercicios prácticos de aplicación, dando prioridad a estos últimos. Es muy
importante valorar la capacidad de adaptación de los principios teoricos a la
resolución de problemas concretos.
En lo conceptual, mas que la memoria de los detalles interesa evaluar la vision
y comprension de los conjuntos de conocimientos en su relación y estructura.
La preparación para la evaluación ha de ser para el alumno la oportunidad de
elaborar una vision sintética del conjunto de la unidad de aprendizaje, tras la
vision analítica tema por tema desarrollada durante las clases.