DESEQUILIBRIO EXTERNO, UN PROBLEMA ESTRUCTURAL
Julio, 1991
México se enfrentara en un futuro muy próximo a la competencia comercial y
productiva más importante de su historia. Por desgracia llega con muy pocas
armas que limitan su capacidad ofensiva y le restan poder defensivo. Ello
provocara un mayor deterioro del sector externo de la economía. Y no hay viso de
que la situación pueda mejorar.
Como se ha dicho antes en este mismo espacio nuestro país depende en amplio
grado del exterior para la reproducción de sus ciclos productivos. Ello hace
altamente vulnerable la economía. Principalmente porque el crecimiento económico
provoca necesariamente desequilibrios externos. Según estudios realizados por la
Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), México solo
produce el 10% del total de sus requerimientos tecnológicos. El 90% restante lo
adquiere en el mercado exterior. Esto ya de por sí esto es grave, puesto que
condiciona la expansión de la economía nacional a la disposición de tecnología
en el exterior en términos de precios, calidad y condiciones de adquisición. A
ello hay que agregar que la posibilidad de disponer de dichos requerimientos
depende fundamentalmente de la capacidad de compra de nuestras exportaciones.
Capacidad que no permite financiar todas las importaciones y conduce a ampliar
los déficits comerciales. Los que crecen constantemente en la medida que se
intenta dinamizar la economía interna. Pero también por que las exportaciones no
encuentran los canales necesarios para penetrar en el exterior. En la actualidad
según datos de la Secretaria de Hacienda, las exportaciones nacionales permite,
apenas, financiar el 39% de las compras totales al exterior. El 61% se cubre con
créditos internos y externos. Tan solo en los 4 primeros meses de este año, el
Banco Nacional de Comercio Exterior otorgó créditos a la importación por 4,439
millones de dólares (md).
El constante y creciente desfase provocado por el mayor ritmo de crecimiento de
las importaciones frente al de las exportaciones genera constantes y crecientes
déficits comerciales y en cuenta corriente. Ello limita la capacidad de
crecimiento sano de la economía puesto que reduce la disponibilidad de recursos
para aplicarlos a su reactivación. Por esta razón la brecha deficitaria debe ser
cubierta con endeudamiento externo o a través de la entrada de capital vía
inversión extranjera directa. Que son las otras dos fuentes principales de
divisas que tiene el país. Por tal razón la misma dinámica de crecimiento pasa a
depender de estas dos fuentes señaladas. Es decir, la posibilidad de crecer
depende de factores externos sobre lo que se tiene un escaso control e
influencia.