ANÁLISIS DE LOS ESTEREOTIPOS NEGATIVOS
LOS TURISTAS CHILENOS
Para inferir en cuales fueron las causas que llevan a los profesionales del
sector a calificar negativamente a los chilenos es necesario establecer ciertas
mediaciones y desagregar los estereotipos en dos grupos: por un lado aquellos
que forman parte del grupo turismo, y por el otro aquellos del grupo control.
Es importante, no dejar de subrayar algunas de las calificaciones que
recibieron los chilenos en el grupo turismo tales como: traidores, al principio
parecen adorables hasta que se los conoce, más prepotente y sobrador que el
argentino pero sin carisma.
Dentro de la misma categoría negativa, podemos notar y reagrupar los
estereotipos en tres clases: Insultos tales como “miserable” entre otros;
alusiones a hechos relacionados con la traición: tales como traidores,
usurpadores, enemigos, resentidos, mentirosos, falsos, contrarios, vendidos,
mejor tener cuidado, malos hermanos, fallutos; y a características de su
personalidad tales como agrandado, soberbio, desconfiado, lento, desagradable,
presumidos etc.
Estos tres motivos principales se encuentran como constante en ambos grupos;
sin embargo en el grupo control existe una repetición más marcada en relación a
la categoría hechos relacionados con la traición que en el grupo turismo. De
forma inversa, en el grupo turismo se encuentra mayor frecuencia de alegorías
relacionadas con características de la personalidad.
Del siguiente cuadro podemos observar que en el grupo turismo un 91,17%
catalogó negativamente a los chilenos con arreglo a sus características
personales, mientras que en el grupo control ese porcentaje cae al 66,0%. De la
misma forma, en el grupo turismo apenas un 7,35% emite adjetivos con alusiones a
la traición mientras que ese porcentaje sube a un 30,0% en el grupo control. Los
insultos se mantienen en ambos grupos.
Esta tendencia se explica a través del tipo y frecuencia del contacto entre
uno y otro grupo con personas de nacionalidad chilena. Para aquellos que no han
tenido contacto con extranjeros personalmente, la imagen negativa de los
chilenos hace referencia a temas más generales y abstractos enraizados en el
colectivo tales como la traición, la mentira, la falsedad entre otros; en cambio
para quienes tienen la posibilidad de tratar con los chilenos diariamente, los
estereotipos negativos adquieren una forma más personalizado con referencia a
las características personales.