5. COORDINACIÓN DE LA DESCENTRALIZACIÓN
La implementación de una adecuada estrategia de descentralización requiere se
observen, en lo relativo a la "coordinación", según Aghón5, las siguientes
consideraciones: en primer lugar, existencia de una coordinación institucional
mínima entre los diferentes organismos y niveles de la administración con la
finalidad de lograr una adecuada planificación, ejecución, financiación y
seguimiento de los avances registrados en el proceso; en segundo lugar,
generación de nuevos esquemas de relaciones interinstitucionales entre los
distintos niveles de gobierno y de estos con las comunidades y el sector
privado; y, en tercer lugar, definición de claras responsabilidades a nivel de
cada gobierno, con un determinado liderazgo institucional capaz de promover no
solamente el afianzamiento como la orientación y gradualidad del proceso, sino
también la coherencia con otras políticas de gobierno.
En forma complementaria, la coordinación supone también el establecimiento de un
mecanismo que cree consensos, encargado de una serie de tareas de fundamental
importancia, que de acuerdo a Giugale6, son las siguientes: diseño de una
perspectiva a largo plazo de la descentralización, metas intermedias y ajustes
permanentes; promoción de foros para el análisis y negociación de las medidas
fiscales intergubernamentales, evitando así los conflictos jurisdiccionales;
elaboración de un informe anual relativo al avance de la descentralización,
mismo que deberá ser conocido por el gobierno nacional y los gobiernos locales,
quienes se mantendrán de esta manera al tanto respecto de sus responsabilidades
en el proceso de descentralización; entrega de información confiable que permita
tanto el análisis público de la política fiscal y financiera nacional y local,
como la evaluación del diseño e intercambio de información; diseño, obtención y
divulgación de indicadores básicos para la realización de la descentralización,
supervisión de las modificaciones de responsabilidades en lo concerniente a
ingresos y gastos y, evaluación de la capacidad de los gobiernos locales para
tomar a su cargo responsabilidades nuevas.
En este orden de ideas, Rojas7 destaca la singularidad del proceso de
descentralización venezolano, que cuenta con la Comisión Presidencial para la
Reforma del Estado (COPRE), como organismo de rango ministerial encargado de la
gestión, orientación, seguimiento y evaluación de dicho proceso.