CAPITULO CINCO
RELACIONES DE PODER Y LA CULTURA ORGANIZACIONAL DE LA FINANCIERA AVANCEMOS
5. CULTURA ORGANIZACIONAL
5.1 Cultura organizacional y las relaciones de poder como concepto.
Hablar de cultura organizacional teniendo de trasfondo la lógica de las
relaciones poder es complejo. Para este estudio que recoge las relaciones de
poder, los conflictos e intereses en la gestión empresarial, el poder como
categoría lo relacionamos con la influencia ejercida y sus connotaciones
evidentes en la estructura organizacional de la Cooperativa. En este contexto es
conveniente distinguir tres componentes básicos para entender el concepto de
cultura Organizacional.
En primer lugar el nivel de lo manifiesto. Compuesto por los artefactos, el
arte, el lenguaje, la comunicación, la tecnología, y otras producciones o
creaciones visibles. Son los componentes de la cultura organizacional más
vinculados con las demandas del medio externo. La interacción permanente de
empleados y miembros de la conducción, los documentos escritos, métodos de
conducción y disposición en el entorno laboral, son parte de la cultura de la
Financiera Avancemos en este nivel de lo manifiesto.
En segundo lugar, los componentes prescriptivos y axiológicos, el cuerpo de
normas, valores y los propósitos que sirven como orientación para los
integrantes que buscan acuerdos acerca de aquello que será considerado normal,
correcto y legítimo. En este saber compartido también se incluyen las
regulaciones y los controles sociales sobre los comportamientos en el grupo.
Este cuerpo de normas y valores sociales componen el denominado ethos
organizacional. El dominio de lo declarado y establecido como deseable, pero
también sujeto a la discusión y confrontación con la realidad. Se formaliza a
través de los estatutos, las declaraciones de los principios, el credo de
Avancemos y las figuras ejemplares de la conducción.
En tercer lugar distinguimos en la cultura organizacional a las presunciones
subyacentes (lo tenido como verdad dado por la norma), las creencias y las
motivaciones implícitas compartidas en el grupo. Estas les dan a los integrantes
la sensación de pertenencia al grupo. Las presunciones son más el resultado de
la experiencia y la interacción en el trabajo cotidiano, que de los códigos o la
educación formal. Por ejemplo, el dinero como símbolo del éxito, la fe en lo
divino.
Entre estos niveles no hay una relación de dependencia. Tampoco un orden
secuencial, ni ocurre en espacios separados. En cada componente encontraremos
conceptos de los restantes, por ejemplo el lenguaje (que colocamos en el nivel
de lo manifiesto) se utiliza en la conversación de acuerdo con las connotaciones
en términos de los valores y creencias que guían a los interlocutores.
Jorge R. Etkin y otros autores son quienes han aplicado esta distinción sobre la
cultura organizacional , utilizando un criterio y propuesto los nombres para
hechos que en la realidad integran un proceso conjunto de convivencia y
socialización. Precisamente un rasgo de poder que se presenta en la cultura
organizacional es dividir en la medida que existen unos intereses de por medio
entre las creencias y las técnicas. La comunicación entre las diferentes
instancias organizativas de Avancemos y las relaciones de poder entre sus
empleados son hechos sociales, que sólo a los efectos de nuestra explicación
como observadores externos, podemos apreciar desde los tres enfoques
mencionados.