II.7. AMENAZAS DE LA GLOBALIZACIÓN
Un hecho salta a la vista la heterogeneidad de un fenómeno que se aplica a los
bienes, servicios, capitales y de manera bastante desigual, a los hombres. Todo
transcurre como si de alguna manera la globalización estuviera aun deshabitada.
La economía global destruyen los lazos de solidaridad entre los ciudadanos,
enriquecen aun más a los mejores calificados a la vez que condenan a los demás
al empeoramiento de su nivel de vida, particularmente a quienes detentan un
empleo de producción o de servicio de carácter personal, condenado a una mayor
precariedad y a remuneraciones más débiles.
Este riesgo de marginación de los más pobres, se ve aumentado por el hecho de
que los países más avanzados tienden a concentrar la existencia para el
desarrollo en los países pobres que menos manifiestan una voluntad de movilizar
todos sus recursos, para salir adelante por sí mismos. Dos de sus elementos
importantes son la presión demográfica y las presiones migratorias masivas.
Agreguemos a este panorama el peligro de que se exacerben los conflictos
comerciales, de que se multipliquen las prácticas económicas ilegales y de que
estallen las crisis financieras. Bastaría con recordar que por lo menos en tres
ocasiones en los últimos 10 años, la economía mundial se ha visto sacudida por
el peso del endeudamiento excesivo de 1995, puso en evidencia los riesgos
financieros de la globalización.