b) África del Sudoeste.
La lucha contra las tropas de la "South West Africa
Peoples Organisation" (1960), el "Peoples Liberation Army of Namibia" (1961),
presentado el Informe Odendaal (1964) sobre reservas nacionales y a raíz de la
ocupación ilegal (1966) por el terminio de la administración fiduciaria
sudoccidental, la celebración de la Conferencia de Turnhalle (14-9-1975) define
un sistema de prefecturas regionales bajo principios étnicos, los atentados
terroristas del "Koevoet" (o escuadrón de la muerte) en la zona septentrional,
la retención del enclave de "Walvis Bay" (1-9-1977) con un ejército en Rooikop,
intervención extranjera del "linkage" (1980) que vincula la independencia de
Namibia a la retirada de tropas cubanas de Angola o la participación
constructiva de la política americana, y la instalación de un gobierno paralelo
en Windhoek (1985), ...
c) África Meridional.
La presión militar por "raid" (o ataque armado)
desencadena en los "landlckerd" (o países interiores) de la linea del frente, el
apoyo logístico de la guerrilla antigubernamental de la Unión Nacional para la
Independencia Total de Angola (1966) y el bombardeo del campo de refugiados de
Kassinga (4-5-1978), la colaboración material con la Resistencia Nacional de
Mozambique (1978) y el sabotaje de la presa de Cahora Bassa (1980), en conjunto
la desestabilización de los objetivos de la "Southern African Development
Coordination Conference" (1-4-1980) y la incidencia de sanciones económicas
selectivas (1981) en beneficio de los puertos comerciales de East London,
Durban, Port Elisabeth y El Cabo, perjudicando los de Nacala, Beira o Maputo,
con el desplegamiento de la Operación Protea (1981) y la transgresión del
Acuerdo de Lusaka (1981), la tentativa de golpe de mano por mercenarios en las
Islas Seychelles (25-11-1981), la destrucción del ferrocarril a la cantera de
Salamanga (1984) y la violación del Tratado de Nkomati (1984) , la organizada
incursión contra Zimbabwe y Zambia, o por "low profile" el asedio sudafricano de
Botswana, relativo a los estados rehenes de la Alta Comisión, como Lesotho y
Swazilandia, ...
Sudáfrica, aplicando la estrategia más amplia del apartheid con el que se
esfuerza por asignar tierras según criterios raciales, a nivel nacional, esta
división de la tierra otorgaría en el año 2000 el 86,3% de la superficie total
al 11,8 % de la población blanca (16 % en 1981 : 4.453.273 hab.), excluyendo
prácticamente de derechos civiles y políticos a la población india (3 % en 1981
: 794.639 hab.) y mestiza (9 % en 1981 : 2.554.039 hab.), y el 13,7 % restante
al 77,6 % de la población negra (72 % en 1981 : 20.084.039 hab.). El apartheid
ha institucionalizado no sólo el racismo, sino también la pobreza y desnutrición
de las zonas rurales, el pastoreo y el cultivo excesivo, la deforestación y
destrucción del medio ambiente en los "homelands". Las tasas de morbilidad de la
distrofia proteínica crónica ("kwashiorkor") y trofopatía proteínica aguda ("arasmo")
explican la desnutrición de más del 30 % de los niños negros, en los "homelands",
la cifra sube a más del 75 %. La tasa de mortalidad infantil para los negros
asentados en las "townships", 82 por mil; para los ilegales o no asentados de
las "townships", 107 por mil; para las familias de trabajadores migrantes, 227
por mil, y para las familias que viven en permanencia en los "homelands", 282
por cada mil nacimientos.
El ejemplo sudafricano permite medir las desastrosas consecuencias sufridas por
la humanidad, frente a un régimen ilegítimo. Un pueblo, por oprimido que esté,
es titular de un derecho a la autodeterminación que le autoriza a luchar contra
quien, desprovisto de legitimidad, no puede beneficiarse, de la protección del
derecho internacional. Se aplican sanciones políticas y penales
independientemente de sanciones económicas selectivas, se propone unidad con el
impacto de recursos humanos y económicos directos, y en base a una solución
pacífica internacional (no participativa, no intervencionista).