1. La Psicología de la Filosofía.
a) Un análisis del lenguaje.
Uno de los grandes pensadores seminales del siglo XX ha sido Wittgenstein, que
aunque situado con razón por los críticos en el campo del positivismo lógico de
Russell, del cual recibirá una gran influencia, se desmarcará de su filosofía
científica, y aportará desde su ¨principio de verificabilidad¨ una filosofía
analítica que pretende demostrar que solamente tienen significado aquellos
enunciados que son empíricamente verificables. Es decir, en la misma línea que
Karl Popper y su metodología de la ciencia, que expondrá el ¨principio de
falsación¨ como una de las bases fundamentales de los postulados científicos, y
que afirma que cualquier hipótesis que pretenda ser verificada se debe resistir
al hecho de que sea posible falsearla, es decir, sustentarse en el principio de
que toda verdad es empíricamente demostrable sino se puede probar su falsedad.
El lenguaje de la ciencia es y debe permanecer como imágen de los hechos,
entonces sólo las proposiciones y los enunciados referidos a contenidos
empíricos constituyen un lenguaje auténticamente científico. Por esta razón,
Wittgenstein en referencia a la mística y en comparación con la ciencia, la
describe, como algo prácticamente indecible, inexpresable (¨unaussprechliches¨),
porque tiene que ver con el sentido de la vida, con el hecho de que exista el
mundo, con lo ético, es decir, aceptando la existencia de lo místico, y
desmarcándose de la idea de la ciencia de Russell como principio ético. En
palabras suyas: ¨Mi obra consta de dos partes: una la que he escrito. Otra la
que no he escrito. Esta segunda es la más importante¨.
b) La terapia semántica.
Wittgenstein considera necesaria una ¨terapia semántica¨, en la que el filósofo
debe ser un terapeuta que nos cure de las especulaciones, y debe limitarse a
describir el modo cómo se usan los vocablos para expresar la realidad, aquella
misma que está sujeta a las reglas convencionales según el contexto en el que se
dan los diversos usos del lenguaje. Por tanto, la filosofía no debe ser
especulativa, sino analítica, lógica y mística, que según el lenguaje en que se
expresa, la primera consistirá en un análisis del lenguaje, el que nos muestra
una imágen, y los otros lenguajes como el lógico nos mostrarán la verdad sobre
los hechos. Pero también, existe lo místico, es decir, Dios, que es en sí mismo,
inefable, y que tan solo es necesario que se revele.
La filosofía como resultado de la dialéctica se puede convertir en mera
especulación intelectual, y es menester recuperar su razón de ser puramente
descriptiva, la lógica de lo real y de su verdad revelada.