LA "ECONOMÍA DE BURBUJA"
EN JAPÓN
Ernesché Rodríguez Asien
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El crecimiento de la burbuja financiera a mediados de los años 80, hasta su explosión a principios de los 90 en Japón, trajo como resultado un gran número de créditos irrecuperables, que causaron graves problemas en el sistema financiero nipón.
Los préstamos hipotecarios que ofrecía el sistema financiero, basado en el precio futuro de las acciones y terreno, se paralizan; así, la capacidad de préstamos de los bancos se reduce, o sea, los bancos presentan dificultades financieras, contraídas por la enorme cantidad de préstamos irrecuperables. Unido a todo ello, las utilidades de las empresas comenzaron a reducirse, se estanca el salario de los trabajadores y cae consecuentemente la inversión en viviendas y el consumo personal. Ya desde 1991 venía reduciéndose la inversión en plantas y equipos.
A partir de 1993 se agrava la depresión, con la continuación de la apreciación del yen y la consiguiente aceleración de las importaciones desde el Asia. Así también cunde la inestabilidad política que dificulta aún más la aplicación de medidas de reactivación.
Cuando estalló la crisis de 1997, el sistema integrado por Japón y sus “gansos salvajes,” ya no era la economía ascendente de comienzos de la década. Declinaba el liderazgo japonés, los tigres de primera y segunda generación se hundían desde 1997 en la crisis y aparecía China como gran potencia económica mundial, que si bien practica una política de expansión comercial hacia el exterior, prioriza también su mercado interno.
Pero evidentemente Japón se ha caracterizado por tener índices de crecimiento económicos bastante elevados, hoy se encuentra dando muestras de debilitamiento, lo cual incide necesariamente en la crisis económica mundial.
El ex primer ministro, Junichiro Koizumi, poseía un apoyo popular sin precedentes, no siendo así en los últimos años de su mandato. Koizumi se había comprometido ante el pueblo a llevar adelante una serie de reformas, que dio a conocer públicamente en repetidas ocasiones, con el objetivo declarado de recuperar el crecimiento económico del país. Había insistido en la idea de que no podía existir crecimiento sin reformas y que éstas conllevarían sacrificios de la población, además de que no habría excepciones, pues se llevarían las reformas a todos los campos.
Entre los objetivos más importantes de estas reformas estructurales, se hacía énfasis en preparar a la economía y a la sociedad japonesa para hacer frente a los retos del siglo XXI y principalmente a solucionar definitivamente el problema de los créditos incobrables.
El 26 de septiembre del 2006, fue elegido como Primer ministro de Japón Shinzo Abe de 52 años de edad, representando una generación ajena a las vivencias directas de la guerra y por sus tendencias nacionalistas. Este cambio de gobierno se efectúa en una coyuntura económica favorable que continúa en fase de recuperación gracias a la fortaleza de las exportaciones y la demanda interna, siendo el mejor contexto económico en más de quince años en Japón.
Abe se ha declarado continuador de la agenda de reforma estructural iniciada por koizumi, sin embargo existen elementos que los diferencian que distinguirán el curso y destino del nuevo jefe de gobierno.
Por mucho que se quiera hoy presentar la experiencia japonesa como un modelo neoliberal, es conocida ampliamente la “eficaz intervención pública” del MITI, conducente a utilizar técnicas avanzadas de gestión empresarial, con una mano de obra calificada y disciplinada (que en una primera etapa recibía salarios inferiores a los de otros países industriales). Pero sobre todo debe destacarse el gran activismo exportador del MITI, reflejo de las limitaciones del mercado interno de Japón para una expansión tan prolongada como fue el período 1950-1990.
Desde la década de 1990, Japón ha estado inmerso en una crisis económica que se ha mantenido con períodos de agudización y en algunos momentos con signos muy discretos de recuperación.
Ello explica la estructura de este libro, con el objetivo central de describir las características fundamentales de la compleja crisis económica japonesa a partir de los años 90, así como también las medidas tomadas por las diferentes administraciones del país.
Como objetivos específicos me propuse los siguientes:
- Caracterizar el modelo de desarrollo japonés después de la Segunda Guerra Mundial hasta 1990.
- Describir las consecuencias del colapso de la economía de burbuja en el modelo de desarrollo capitalista del Japón.
- Exponer las características fundamentales de la crisis y la nueva política económica llevada a cabo por el Gobierno de Japón.
De esta forma se llegan a describir los temas en tres capítulos, donde se expresan de forma cronológica las características del crecimiento económico japonés, la causa y la evolución de la crisis en todos estos años, así como las características fundamentales de esta recesión y las medidas tomadas por el gobierno nipón.
En el Capítulo 1 se caracteriza sucintamente la evolución japonesa desde 1945 hasta 1990, describiéndose como Japón alcanzó su desarrollo después de la Segunda Guerra Mundial
El intento de explicar las secuelas del colapso de la burbuja financiera en Japón y su consecuente impacto en las economías asiáticas, determina la razón de ser del Capítulo 2.
Y en el Capítulo 3, a tono con el tema de la investigación y con la hipótesis se aborda los cinco elementos fundamentales que caracterizan el deterioro de la economía japonesa en la actualidad y también las principales acciones económicas tomadas por el gobierno nipón en el período 1990-2006.
En síntesis, en la conformación de los tres grandes apartados en que se integra este trabajo se ha perseguido una aproximación en sentido general a la respuesta de la siguiente interrogante: ¿Cuáles son los principales elementos que caracterizan la crisis económica japonesa?
El tema ha resultado muy interesante e incluso aleccionador para la experiencia cubana, pues aunque no pretendemos copiar el modelo de desarrollo japonés, si vale la pena conocerlo como reflejo de los nuevos fenómenos de globalización del capitalismo contemporáneo.
No es menos importante señalar que este libro en su segunda edición es la actualizada continuación del libro “La economía de Burbuja en Japón” publicado en el año 2000 por la Editorial Ciencias Sociales.
Se ha utilizado una bibliografía suficientemente amplia y agradezco, en particular la información obtenida en la propia Embajada de Japón en Cuba, en la Hemeroteca de la Facultad de Economía de la Universidad de la Habana y en la Biblioteca del CEAO.
Por otra parte, quiero darle un agradecimiento muy especial a mi amigo y profesor Doctor Ernesto Molina Molina, quien me transmitió en todos estos años sus conocimientos acerca de la economía japonesa, asimismo, quiero agradecer a la Master Mónica Cortina Castellanos quien me asesoró y orientó de forma eficiente y esmerada en esta investigación científica.
No puedo obviar a Marilyn Leira, y a Zalua Rodríguez por sus colaboraciones tan esmeradas, lo cual hicieron posible la reproducción de este texto, así como a todos aquellos que de una u otra forma cooperaron en esta publicación.
A todos muchas gracias
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