4.3.- CRISIS DEL APARATO PRODUCTIVO
Durante las dos últimas décadas ha sido una constante la crisis del aparato
productivo del país, fenómeno que se ha visto reflejado en el PIB, en la actividad
económica, en la distribución del ingreso, en el crecimiento económico y otras variables; Como
hemos visto en el capitulo I claramente se puede observar la falta de dinamismo de los
dos sectores fundamentales de la economía (sector agrícola e industrial); Las causas
de la crisis en el aparato productivo no son recientes, por el contrario éstas se
pueden encontrar desde el inicio mismo de la República (Periodo Agroexportador), luego
afectados por los primeros ensayos del Modelo de Industrialización Sustitutiva
de Importaciones emprendida desde los años 50, sin poder hablarse de un crecimiento
real de la economía, porque si por un lado el apoyo al sector secundario fue amplio y
contundente no se lo llevó a cabo de la misma manera al sector agrícola; el cual
pasó relegado por más de 30 años, sin poder proveer de suficientes alimentos a la
población.
La misma ejecución de la política del modelo ISI causó que la tasa de
crecimiento de este sector se mantenga por debajo de la tasa de crecimiento de la población, es
decir casi en completa parálisis; de 1973 a 1981, la producción agrícola apenas crecía
al 2,8% mientras la poblacional lo hacia al 3%; Este sector se ha visto afectado
principalmente por fenómenos naturales, así las dos últimas décadas del siglo pasado se vio
afectado por amplios periodos de sequía, terremotos y la peor la corriente cálida del
niño, la que en años diferentes en su paso fue destruyendo sembríos, desbordando ríos,
inundando grandes zonas agrícolas y rompiendo la red vial de la costa y parte de la
sierra, Todos los gobiernos monetaristas han querido levantar este sector sin poder
lograrlo, así lo ratifica el indicador de crecimiento del sector 3%, siendo la peor década la
de los 90 con 1,43%.
La industrialización emprendida en los 50 y ejecutados con mayor profundidad en
los 70 contribuyó es verdad y cierto al desarrollo del sector industrial, pero hay
que ver cómo lo consiguió, qué motivos propiciaron su desarrollo; Así se encuentra que
el sector industrial presentaba grandes falencias de desarrollo interno, lo que
originó un estancamiento permanente en las primeras 5 décadas del siglo XX; Luego, desde
1948 incorporado el país a la CEPAL se redacta el primer informe económico en el que
enfáticamente se manifestaba que el país tenía una economía precaria, primitiva
y una base institucional exigua que impedía la concepción y aplicación de una política
de desarrollo efectiva; Este trabajo demostró que nuestro subdesarrollo era debido
a la carencia de un sector industrial desarrollado, mismo que era incapaz de remontar
la relación centro-periferia; entonces el crecimiento se lo llevó a efecto a través
de la ejecución de una política fiscal expansiva, de 1950 a 1985 el PIB Industrial fue
del 6% en promedio anual; desarrollo que se lo obtuvo a través de una política basada
en la exoneración de impuestos, subsidios, barreras arancelarias, prohibiciones de importaciones, créditos preferenciales y otros; A la larga toda esta expansión
del sector secundario llevó a una falsa industrialización y posteriormente convirtiéndose
en la clave del desequilibrio económico operado en los 80; por estos motivos es que la
nueva política económica vino y cortó de raíz el modelo ISI.
Instaurado el modelo monetarista el sector industrial ha estado casi en una
completa parálisis; De 1981 a 1990 se produce la desindustrialización en el país
ubicándose su PIB en 0,3%, levemente mejorándose la posterior década con 2,4%. El desarrollo
industrial en los 20 años de neoliberalismo como se ha venido mencionando en los
anteriores temas se ha encontrado en el abandono casi completo de la política
gubernamental, que sin una visión de mediano y largo plazo ha conducido a la
parálisis de las industrias, siendo la media de crecimiento 1,2% anual en este periodo.
Al no poseer el país un parque industrial sólido fuertemente desarrollado, una
política crediticia largoplacista y una independencia tecnológica el aperturismo
desmedido para nosotros es negado; El dinamismo de los dos sectores analizados debe ser los que
generen progreso y crecimiento, no así pudiendo exigirse al sector terciario
porque éste es dependiente del desarrollo de los sectores agrícola e industrial, su oferta y
demanda esta en función del dinamismo de los sectores antes mencionados, aunque en
conjunto los tres generan el desarrollo económico a través de la coacción de las
relaciones intersectoriales; El Estado en vista de la falta de desarrollo del aparato
productivo ha fincado sus esperanzas de financiamiento en la extracción de petróleo y la venta
del mismo y así poder realizar la obra pública, cubrir el gasto corriente y el pago
del servicio de la deuda externa; con todo lo analizado se puede concluir que el
aparato productivo del país se encuentra en crisis.
Pero esta cuasi parálisis de los sectores industrial y agrícola no solo se debe
culpar a la acción del sector público sino también al mismo sector privado, porque éste se
ha sentido impotente de remontar sus propias limitaciones y ha mantenido una mala
gestión empresarial, no ha sido capaz de incorporar técnicas y procesos de
producción de última generación y mucho menos de crear y establecer nuevos proyectos que
optimicen el uso de recursos escasos, finalmente, junto a la débil integración
sectorial y horizontal han conseguido que entre los dos sectores más importantes para la
economía de cualquier país no exista una interrelación sólida.
La poca inversión pública y privada registrada ha sido incapaz de generar el
suficiente empleo para cubrir la demanda laboral, por lo que el mercado interno se ha visto
limitado y en amplia contracción, fenómeno que ha originado que se incremente
las importaciones inclusive de bienes agrícolas de primera necesidad; haciéndose
urgente la toma de una medida de política económica que reactive el aparato productivo del
país en el mediano plazo y consiga objetivos de crecimiento y desarrollo en el largo
plazo; La nueva orientación económica debe estar dirigida a dar solución a los
principales problemas que causan la pobreza y resolverlos con empleo productivo, con
inversión pública y privada y con la firme convicción de construir un Estado Moderno y redistribucionista del ingreso y la riqueza.