PROCESO DE CIRCULACIÓN
DE LA MERCANCÍA MIGRANTE
Ricardo Contreras Soto
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La descualificación en un entramado social más complejo en la periferia
El problema no tiene que ver sólo con la dinámica de concentración y acumulación
del capital económico relacionadas con las fuerzas productivas del centro, sino
también es la concentración del capital cultural (dentro de ellos, en el proceso
formativo escolar) que genera las diferencias asimétricas con las periferias.
El desarrollo conjunto de instituciones culturales que garanticen la hegemonía
del centro como son: centros de investigación, centros de difusión cultural
(“civilizatorios”, religiosos, ideológicos, idioma, etcétera) (ver Mattelart,
1995 y 2000), universidades, tecnologías informativas que generan la ciencia y
la tecnología en la lógica del capital: para la innovación de bienes de capital,
el desarrollo militar en el caso de Estados Unidos, el desarrollo estratégico de
su producción, el desarrollo de su división técnica y social de trabajo,
etcétera, permiten esas diferencias de “conocimiento” y de infraestructura de
acción en el sistema mundial, al preparar cuadros y reproducir el dominio de su
saber, además de legitimar el poder, desarrolla innovaciones educativas, generan
ciertos nichos de mercados culturales (secundarios y residuales) en la periferia
con sus industrias del entretenimiento, redes publicitarias y productos
culturales: como en las formas de recreación y diversión, información, el
académico. Dota en formación la diferencia en la “calidad” de sus agentes
laborales (como por ejemplo, los oficios) y elementos “cívicos”, y origina
especies de ideologías operantes donde fundamenta “racionalmente”: la
visión-división cultural de la forma como lee y determina lo social, como lo
planteó Bourdieu (2001a) y Wallerstein (1999), entre otros.
Las diferencias del entramado social en la periferia afecta a las identidades
culturales que las habitan, reconfigurando en el sistema mundial la división
étnica-técnica internacional de trabajo25 con incrementos en la descualificación
en el sistema mundial.
Con referencia a este problema conjunto de asimetrías, confinamientos y accesos
limitados a las prácticas y consumos culturales, podemos plantear
tentativamente: no es solamente la concentración del capital cultural (como un
acceso de saber exclusivo de la ciencia, de las artes, de la tecnología, de los
“civilitas ilustrados” y distinguibles del centro, por ejemplo), sino en
contraparte por los efectos de las implicaciones sociales en la forma de vida
(raquítica), del hacer y de pensar subordinada ideológicamente. Donde la
descualificación se articula en el mercado laboral en la esfera económica,
mientras las limitaciones y los inaccesos sociales se dan en una problemática
más compleja en la esfera cultural y social condicionado en la intersección como
consumidor pasivo, que sustenta a un sujeto “ignorante funcional” fuera de los
campos de creatividad, de conocimiento, de crítica y de reflexión. En el peor de
los casos son “consumidores expulsados del mercado” como los llama Bauman
(2000), más cínicamente: “público de consumidores ajenos al mercado” para
denominar a esos nuevos pobres de las periferias, y en el mejor de los casos,
objetos de capacitación de competencias (limitadas) de la división internacional
de trabajo, que los mismos centros proponen26 en un esquema de dependencia.