2.3.2 El documento de trabajo del Sr. Bocklet
Tras las elecciones de 1984, el Parlamento Europeo decidió presentar un nuevo
proyecto con el fin de plantear nuevamente el debate en el seno del Consejo y
designó
ponente al Sr. Bocklet.
La Comisión de Asuntos Jurídicos expresó el deseo que el procedimiento
electoral fuera “verdaderamente uniforme”. Desde el punto de vista jurídico,
subrayó
que la exigencia de un procedimiento electoral uniforme no significa únicamente
que
los principios, objetivos o resultados de los sistemas electorales sean
uniformes, sino
que los propios procedimientos a través de los cuales se realizan dichos
principios,
objetivos y resultados lo sean asimismo.
La modalidad electoral propuesta era el sistema proporcional según el método
D'Hondt. Se dejaba a los Estados miembros la posibilidad de establecer una
circunscripción nacional única o circunscripciones regionales, así como la de
fijar un
umbral mínimo no superior al 5%.
Esta propuesta se caracterizaba por una mayoría débil en su favor, aunque
contó con el respaldo de la Comisión de Asuntos Políticos y la opinión
diferenciada de
la Comisión de Asuntos Jurídicos, por lo que los coordinadores de las dos
comisiones
en cuestión decidieron constituir un Grupo de Trabajo. El Grupo de Trabajo se
esforzó por conseguir el acuerdo de sus colegas británicos, presentando una
propuesta
que combinaba la circunscripción y la votación nominal con el reparto de escaños
por
listas de forma proporcional al porcentaje de sufragios obtenidos. Esta
propuesta
implicaba, por lo tanto, para la mayoría de los Estados miembros, el abandono de
las
listas cerradas, debiendo los británicos, por su parte, renunciar para las
elecciones
europeas a su sistema de circunscripciones uninominales. Las modalidades
precisas de
la propuesta se ultimaron hacia finales de 1986 y el texto se aprobó el 10 de
diciembre
del mismo año. Con objeto de permitir una aprobación unánime, hubo que resolver
los problemas planteados por la combinación de votación nominal/votación según
un
sistema proporcional. Para salvar la dificultad, el Grupo de Trabajo se
pronunció a
favor del sistema de recuento Hare-Niemeyer, que, de acuerdo con los expertos
consultados al efecto, tiene la ventaja de ser menos complicado que el sistema
D'Hondt.
Buscando obtener el acuerdo de los representantes británicos, el Grupo de
Trabajo presentó una propuesta “a medio camino entre Gran Bretaña y el
continente”. Ésta combinaba la división del territorio nacional en
circunscripciones y
el voto por un candidato determinado (votación nominal), característicos del
sistema
británico, con el reparto de escaños por listas con arreglo al porcentaje de
sufragios
obtenidos, según el modelo continental. No obstante, esta propuesta implicaba el
abandono de las listas cerradas por parte de la mayoría de los Estados miembros
y, en
el caso del Reino Unido, la renuncia a su sistema de circunscripciones
uninominales para las elecciones europeas.