2.2 ¿Elecciones nacionales simultáneas o Elecciones Europeas?
Para algunos observadores, más que verdaderas elecciones europeas, las
sucesivas elecciones para el Parlamento Europeo que hasta aquí han tenido lugar
corresponden sobretodo a una sucesión de elecciones nacionales que eligen,
dentro de
un determinado período limitado de tiempo, a los representantes de cada Estado
miembro que irán a ocupar un escaño en una asamblea parlamentaria de carácter
europeo.
En efecto, los europeístas más radicales abogan por la necesidad de creación de
circunscripciones electorales transnacionales, lo que, en la práctica,
equivaldría de
cierta forma a la abolición de las fronteras entre los Estados, y la
constitución de listas
electorales integrando candidatos de diferentes Estados miembros, así como la
concesión del voto sobre la base del criterio de residencia y no de la
nacionalidad,
habilitando, para algunos de ellos, ese derecho y extendiéndolo a los nacionales
de
terceros países residentes en un Estado miembro y no sólo para los nacionales de
un
Estado miembro que resida en otro Estado miembro.
A lo largo de medio siglo de construcción europea, las mentalidades y las
voluntades de los Estados evolucionaron de tal forma que, hoy en día, todos
ellos
aceptan la adopción de un método electoral basado en la aplicación del principio
de
proporcionalidad, pero persisten variantes significativas entre la forma de
atribución
de los escaños.