Conclusión
Como hemos observado a lo largo del trabajo, la cuestión de la elaboración de
un proyecto encaminado a hacer posible la elección de los representantes al
Parlamento Europeo por sufragio universal directo de acuerdo con un
procedimiento
uniforme en todos los Estados miembros está pendiente casi desde los orígenes
mismos
de las Comunidades Europeas.
La inexistencia de tal procedimiento, junto a la desigualdad de origen en
cuanto a los escaños que ocupan los representantes de cada Estado miembro hacen
que la representatividad de cada uno de los eurodiputados sea muy dispar.
Esta realidad hoy en día es mucho más preocupante que hace un tiempo atrás,
dado que Tratado tras Tratado el Parlamento Europeo adquiere para sí mayores
responsabilidades. Asimismo, los datos que arroja la última elección europea son
dignos de tener en cuenta, fundamentalmente por el matiz que adquieren al
comprobar la participación electoral en los nuevos Estados miembros que
provienen
de Europa oriental.
Como señala el profesor Luis Aznar, todos los procesos de reformas son muy
complicados y muy largos. Y necesariamente tienen que insumir mucho tiempo,
porque las reformas rápidas abren el campo a otros errores, pero tras 54 años de
historia es uno de los desafíos del momento para el Parlamento Europeo revertir
esta
tendencia a la baja en la participación electoral y a la alza en la disminución
de
representatividad de sus miembros. La historia está a su favor, puesto que la
Unión
Europea ha salido airosa de cada contratiempo que ha tenido, esperemos que este
trabajo aporte información que genere un poco de aire para el desafío que
enfrenta
hoy.