Las patentes
de invención, privilegios industriales o diseños industriales, corresponden a
aportes efectivos de residentes en un país. Una patente es la resultante de un
previo proceso de investigación básica, aplicada y experimental que,
generalmente culmina con prototipos o procedimientos, y que da como resultado un
proceso o producto nuevos. En consecuencia, es una expresión del vigor de
personas u organizaciones en la búsqueda de mejores niveles científicos y
tecnológicos. De este modo el volumen de ellas,
como primera aproximación, es un indicador que se podría correlacionar de algún
modo con indicadores dependientes
de actividad económica o desarrollo humano. Estas patentes permiten la
titularidad exclusiva por un cierto período de tiempo, regularmente del orden de
los 20 años.
Un aspecto
adicional dice relación con la obsolescencia de patentes. Algunas tienen una
vida corta, sea por mejorías de procesos y nuevas preferencias de los usuarios o
consumidores, o por reemplazos tecnológicos, es decir, nuevas formas de ejecutar
un proceso o tarea. En este contexto, entonces, una patente debe ser considerada
un hito en la larga y dinámica cadena de incremento del conocimiento humano.
Dicho de otro modo, una expresión de la constancia en la búsqueda de derroteros
superiores de los países, es la también continua producción de patentes.