Una de las
medidas más relevantes
en uso. Se presenta generalmente como porcentaje de PIB, siendo muy útil para
efectos comparativos internacionales y para efectos de evolución en cada uno de
los países. Se obtiene de la integración del gasto corriente y de capital en
actividades que apuntan a la creación, en forma sistemática, ejecutadas con el
fin de incrementar el volumen de conocimientos existentes. Incluye los
desembolsos en investigación en ciencias básicas y aplicadas, incluyendo los
diseños experimentales que dan como resultado el hallazgo, creación o
fabricación de nuevos procesos tecnológicos, dispositivos o productos nuevos o
modificados, que constituyen un aumento de los inventarios de saber existentes.
Esta medida,
en frecuentes ocasiones en la región, no incluye la investigación realizada por
agentes del sector privado de la gran empresa, de la gestión de municipalidades,
o en el marco de las actividades de solución de dificultades del segmento Pymes,
que en ocasiones no considera investigación y desarrollo al diseño e
implementación de importantes mejoras tecnológicas, que afectan positivamente la
producción.