2.5. Situación actual de los titulares de derecho
La combinación de potentes computadoras, con
capacidad para la conversión de la codificación de los contenidos (ripping),
de medios de almacenamiento de gran capacidad y de sistemas de intercambio
de ficheros, ha contribuido a que se produzca una situación muy comprometida
para los titulares de derechos. Cualquier contenido es actualmente
susceptible de ser copiado y distribuido ilegalmente en Internet, con
independencia del tipo de medio de que se trate. Lo que comenzó siendo una
vulneración relacionada con los CD de música , se ha extendido a películas,
libros, emisiones de radiodifusión, y cualquier otro tipo de contenidos que
puedan digitalizarse. La situación ha pasado a ser crítica para muchas
empresas, que han visto cómo se reducirían sustancialmente sus ingresos por
la extensión de la piratería a nivel del consumidor. Por este motivo, la
industria de los contenidos está estudiando más detenidamente una gestión
efectiva de los derechos digitales (DRM) .
Un caso a considerar desde esta perspectiva es el de Google print. La
empresa anunció que dejará de escanear libros sujetos a derechos de
propiedad intelectual en algunas de las principales universidades de EEUU
para su proyecto de crear una gran biblioteca digital. El director del
programa, Adam Smith, realizó este anuncio a través de un comunicado
divulgado en la página en Internet de la compañía donde expresa: 'Creemos
que la mayoría de los editores y autores preferirán participar en el
programa', pero somos conscientes de que no todo el mundo está de acuerdo, y
queremos hacer lo posible para respetar sus opiniones”. Google interrumpirá
el proceso hasta noviembre de 2005 y ha pedido a las editoriales que
notifiquen específicamente qué volúmenes no quieren que sean escaneados, lo
que molestó a la Asociación de Editoriales Americanas. El proyecto de Google
incluye escanear libros de tres grandes universidades: Stanford, Harvard y
Michigan, además de volúmenes de la Biblioteca Pública de Nueva York, entre
otras entidades educativas. Tal biblioteca sólo participa con trabajos de
dominio público, en los que han expirado los derechos de copia. Google no ha
revelado cuántos libros ha escaneado desde que comenzó el programa hace ocho
meses, ni cuánto tiempo tardará en completarlo. La ley permite a Google
escanear legalmente los ejemplares publicados antes de 1923, pero los libros
recientes son más problemáticos.
Google causó estupor cuando anunció en diciembre de 2004 su plan para formar
una gran biblioteca virtual donde se alojarían volúmenes de las principales
universidades de EEUU y de Gran Bretaña. Este acuerdo, que pondría a
disposición del usuario a través de la red 15 millones de libros, no tiene
parangón y es el proyecto más ambicioso que una empresa de contenidos on
line ha emprendido hasta la fecha. La biblioteca virtual supone que
cualquier usuario del mundo con un ordenador con acceso a la red pueda,
instantáneamente, acceder a los enormes recursos de estas instituciones
para, por ejemplo, consultar un texto original del siglo XVII.