Negociaciones entre concesionarios
Resumen
Los cambios en el sector de las telecomunicaciones en los últimos veinte años,
han posibilitado la competencia en algunos segmentos de un sector considerado
tradicionalmente como monopólico. Tal situación ha generado el estudio más
profundo de una serie de temas relacionados con las industrias de red y las
posibilidades y condiciones necesarias para introducir la competencia en estos
mercados.
A lo largo del capítulo, se exploraron algunos aspectos teóricos sobre temas
ampliamente discutidos en el caso de la interconexión de redes de telefonía. Por
ejemplo, es claro que la tendencia mundial es favorecer las negociaciones de los
acuerdos de interconexión entre operadores y dejar la intervención del regulador
como mecanismo de última instancia. Sin embargo, debido a las características de
monopolio natural de esta industria no es posible en la competencia si no se
regula al operador establecido que posee los incentivos y los medios necesarios
para evitar u obstruir toda posibilidad de competencia.
Por su parte, las nuevas empresas no tienen nada que ofrecerle a la empresa
establecida. Por ello, se ha sugerido la posibilidad de crear marcos
regulatorios que faciliten la entrada de las nuevas empresas al impedir al
operador establecido hacer uso de su poder de mercado. Los reguladores han
optado por expedir reglamentos, normas o lineamientos que obliguen a los
operadores establecidos a ceder parte de su infraestructura a sus competidores o
dicho de otro modo, para obligarlos a “ayudar” a aquellos que intentan
arrebatarles parte de su negocio. No resulta extraño que la mayoría de los
dueños de la redes encuentren todo tipo de razones procesales, legales y
técnicas para demorar, en la medida de lo posible, esta cesión y traten de
impedir la entrada de las nuevas empresas.
Otros dos temas que generan polémica son: la determinación de tarifas de
interconexión y la desagregación. En el primer caso, la teoría indica que se
deben favorecer las tarifas basadas en costos para evitar ineficiencias y
simular condiciones de mercados competitivos. Sin embargo, pasar de lo teórico a
lo práctico no ha sido tarea fácil porque muchos de los elementos necesarios
para aplicar las metodologías de tarifas basadas en costos son difíciles de
cuantificar. Por lo tanto, la discusión sobre el mejor método para fijar tarifas
de interconexión no está completamente agotada y su solución depende en gran
parte del aprendizaje que adquieran los reguladores que aplican tales
metodologías y de los resultados que obtengan en términos de tarifas para los
consumidores.
En el caso de la desagregación, la polémica se ha suscitado alrededor de los
incentivos que esta política genera a los operadores entrantes para invertir en
la construcción de su propia red. Mientras que para algunos el uso de la red del
operador dominante es solo transitoria, para otros, es una política que si bien
facilita el acceso, no les genera incentivos para construir su propia red. En la
actualidad, se discuten y presentan argumentos sobre el éxito o fracaso de está
política.
Si bien a nivel teórico parece tenerse cierta claridad sobre cuáles son los
aspectos que deben considerarse para acotar el poder de mercado del operador
establecido y facilitar la competencia, así como sobre algunas herramientas para
lograr tales fines, también parece ser cierto que para los reguladores la
situación luce muy complicada y genera importantes retos que implican tener la
capacidad y creatividad suficiente para diseñar políticas que incluyan y
concilien intereses francamente en conflicto. Finalmente, es importante señalar
que la aplicación de las políticas comentadas requiere de una buena dosis de
análisis crítico y de claridad en los objetivos que desean alcanzarse.