Negociaciones entre concesionarios
Desagregación
La desagregación se refiere a la posibilidad que tienen los operadores entrantes
para acceder a un sólo componente de la red, sin necesidad de adquirir otros
como parte de un paquete de interconexión (BDT/ Regulatory Reform Unit- ITU,
2003). El nivel de desagregación está ampliamente ligado a las decisiones de
interconexión y sin desagregación, las reglas de interconexión son inútiles (Laffont
y Tirole, 2001). E. Noam (2002: 171) ha argumentado que “la interconexión carece
de sentido si no se hace referencia al lugar donde ésta tiene lugar físicamente.
Por lo tanto, los puntos de interconexión son establecidos en varios puntos de
la red, desagregándola.”
Por el contrario, cuando los componentes de la red están agregados pueden
convertirse en una barrera de entrada ya que proporcionan al dominante las
siguientes ventajas:
• Obliga a los entrantes a comprar servicios que no necesitan para conseguir los
que sí les son necesarios. Esta es una preocupación constante para los nuevas
empresas debido a los costos que esa situación puede generar, pues el poder de
mercado sobre un elemento puede extenderse a otros al estar agregado.
• La agregación a nivel de menudeo contra un competidor, usando el poder de
mercado en la venta al por mayor, permite precios que extraen rentas. El
elemento competitivo es subsidiado por el precio del elemento monopólico.
• La agregación permite la discriminación de precios basada en la utilización
entre los usuarios.
Para el operador dominante la desagregación no sólo significa despojarse de
ventajas descritas, sino además dejar de ser el principal beneficiario de las
eficiencias que puedan existir en un segmento de mercado porque no puede evitar
que sus competidores se beneficien de éstas (Noam, 2002). La principal función
de la desagregación es limitar el grado en que una empresa puede ejercer su
poder monopólico al separar los elementos competitivos de los que no lo son (Noam,
2001) y reducir las barreras técnicas y económicas de entrada.
Los cuantiosos costos de capital que supone duplicar la red del operador
establecido constituyen un obstáculo a la entrada de nuevos operadores, que
pueden no estar dispuestos a financiar la construcción de redes completas,
aunque sí a establecer partes de tales redes. La posibilidad de combinar los
elementos de red propios con los del operador establecido aumenta la viabilidad
comercial de la entrada de nuevos operadores en muchos países y, por tanto,
promueve la competencia (Invent et al., 2004).