El profesor Phillips
Entre sus alumnos de la Escuela de Economía de
Londres, el profesor Phillips tenía la reputación de ser un investigador serio y
riguroso; criterio que era compartido por la mayoría de sus colegas. Por eso,
cuando en 1958 publicó un trabajo estadístico en el cual demostraba que, durante
casi un siglo, el nivel de desempleo en Inglaterra se había movido en dirección
inversa al nivel de los precios, inmediatamente quedó sembrada la idea de que
desempleo e inflación son como los dos platos de una misma balanza y que, en
consecuencia, si el uno baja el otro tiene que subir.
A pesar de
que las estadísticas cubrían un solo periodo y solo el caso de Inglaterra,
en el mundo académico se expandió la idea de que la Curva tenía validez
en cualquier periodo y en cualquier país. En consecuencia, así se deducía, para
controlar la inflación se debía incrementar el desempleo. Y viceversa.
Es posible que la Curva hubiese permanecido
confinada en algún rincón del mundo académico hasta el día de hoy, pero un
acontecimiento en el mundo político lo impidió: la elección de Richard Milhous
Nixon a la presidencia de los Estados Unidos.