El Club de Londres
Este club ha adoptado varios
nombres desde su fundación en 1968, pero los más populares han sido los
siguientes: ‘Comité de Gestión’ o Steering Committee en las décadas de
los 70 y de los 80; ‘Club de Londres’ en la década de los 90; y ‘Club de Nueva
York’ que -nos atrevemos a pronosticar- será el nombre que adoptará antes de
finalizar la primera década del siglo XXI.
El nacimiento de este Club
comienza a gestarse el 31 de octubre de 1968, día en el cual se plasmó uno de
los más fastuosos matrimonios del jet set financiero: el efectuado entre
el Citibank y su principal accionista, el Citicorp. El hecho conyugal se consumó
bajo las leyes del Estado de Delaware, pero la recepción de la boda se realizó
en Park Avenue No 399, en Nueva York.
El mismo día de la
boda y entre los propios invitados,
corría el rumor de que el matrimonio estaba predestinado al fracaso, porque esa
unión -entre dos socios que en su sangre compartían los mismos accionistas- era
abiertamente incestuosa.
Los invitados que
así opinaban estuvieron equivocados: el Citibank lleva más de tres décadas de
feliz y monogámica convivencia con el Citicorp. Lo cual demuestra que las leyes
que prohíben el incesto entre humanos, no deben aplicarse a las relaciones que
libremente decidan tener entre sí los cuerpos transnacionales.
La criatura que
nació de ese matrimonio fue, a su vez, el primer
Steering Committee
–o comité para la gestión de cobro- que tuvieron los acreedores. Al principio,
la criatura se encargó de cobrar solamente los préstamos del Citibank. Pero en
virtud de su visible éxito, pronto se le unieron otras entidades bancarias.
Cuando la crisis financiera se destapó con la declaración de México, el
Steering
Committee
ya era un ser independiente y maduro, con capacidad para reaccionar ágil y
eficientemente ante cualquier circunstancia; como en efecto reaccionó cuando
tuvo que hacerlo -ya lo veremos- en Panamá.
La criatura fue
bautizada como ‘Club de Londres’ a raíz de que el comité original centralizó sus
actividades en esa ciudad. Esas actividades incluían las negociaciones con los
deudores latinoamericanos, así como con los otros deudores de África, Asia y
Europa del Este. Pero debido a que la mayoría de las gestiones para renegociar
la deuda actualmente se efectúan en Nueva York, es probable que la criatura
eventualmente adopte el nombre de esta última ciudad.
Uno de los invitados fue profesor de quien estas líneas escribe.