EL MUNDO PRE-INKA: Sobre el “estado de la cuestión” en Historia
Alfonso Klauer
¿Cada pueblo una cultura?
Nuestra propuesta de que en estos asentamientos
agrícolas se estaba dando forma a
los pueblos mochica y moche, y de que éstos
a su vez estaban dando forma a la nación
chimú, es esencialmente distinta a las inconsistentes
y desestructuradas versiones historiográficas
más difundidas. Procuraremos
pues presentar lo más claramente posible nuestra
hipótesis.
No puede sin embargo dejar de explicitarse
antes que una de las mayores observaciones
que debe hacerse a la historiografía
tradicional andina, es el de haber presentado
en compartimentos estancos la vastísima
información arqueológica encontrada en el
territorio andino. En efecto, virtualmente no
se hace ningún intento de relación entre los
pobladores que, en un mismo territorio, se
sucedieron en el tiempo dando forma a distintas
culturas.
Quizá los ejemplos paradigmáticos nos lo
proporcionan José Antonio Del Busto en su
difundido texto Perú Preincaico, y la novísima
y costosa edición de Culturas Preincaicas
que, en estos días (agosto del 2000), en
forma de fascículos y con la colaboración de
muchos historiadores modernos, viene publicando
en Lima el diario “El Comercio”.
En dichos textos –como en casi todos–,
aun cuando claramente aparecen ocupando el
mismo territorio en distintos momentos de la
historia, nada vincula a los hombres de Paiján
con los habitantes de Cerro Prieto y
Huaca Prieta, por ejemplo; ni a éstos con los
de Cupisnique y Salinar; ni a éstos con
quienes concretaron la Cultura Moche; ni a
éstos, por último, con los protagonistas de la
Cultura Chimú. Simple y llanamente se les
presenta como culturas distintas que se
superponen en el mismo territorio pero sin
antecedentes, o relación con sus predecesores;
y sin proyección, o relación con sus descendientes.
A unos y otros se les hace aparecer en el
territorio –y en la Historia–, sin que se
explique cómo y de dónde surgieron. Y de
igual manera se les hace desaparecer –del
espacio y de la Historia–.
¿Habían muerto todos habitantes de la
ocupación precedente, de allí que no se les
vincula con la que le sucedió en el mismo
espacio? Si se postula que así habría ocurrido,
¿no significa eso, implícitamente al
menos, el muy probable absurdo de que cada
vez que apareció una cultura se inició poblacionalmente
de “cero”?