Una revisión de la Economía dominante
Alfonso Galindo Lucas
Capítulo V
EL ESTADO EN LIBERTAD VIGILADA
Integración y multilateralismo
El concepto de globalización se nos tiende a concretar
como la eliminación progresiva, en ámbitos internacionales,
de las barreras tecnológicas y legales al tráfico de
mercancías, servicios prestados por empresas y, sobre
todo, los movimientos de capitales. De los dos primeros
asuntos, se encarga la OMC, que abarca la protección de
la Propiedad Industrial e Intelectual y la libre prestación
de servicios (por parte de empresas), a nivel mundial, a
favor de farmacéuticas, editoriales, asesorías y otros negocios
de la “nueva economía”. Su creación supuso la liberalización
de las patentes, programas informáticos e
industria artística y la libre actividad de las empresas de
servicios, ámbitos todos ellos, en los que Estados Unidos
estaba invirtiendo fuertemente y parecía poseer una gran
ventaja competitiva. Para el resto de productos manufacturados,
la rebaja de tarifas y eliminación de contingentes
es más bien, como más adelante se explica, un servicio
a las grandes multinacionales.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) se hace cargo
de asegurar la libertad de entrada y salida de capitales en
los países en los que sea interesante especular, con un
absoluto desprecio por las consecuencias socioeconómicas
que las desinversiones puedan tener en los países
menos desarrollados (Stiglitz, 2001).
El Fondo Monetario Internacional FMI nació con una
misión entendida al principio como keynesiana; la de
presionar a los países para mantener la demanda agregada
global a fin de impedir una nueva depresión global
(Stiglitz, 2001). Hoy esa idea inicial se ha abandonado, en
aras a la “austeridad presupuestaria”, que es un concepto
abiertamente opuesto al keynesianismo. Es sobradamente
conocida la naturaleza institucional de esta agencia
especializada “independiente”23. A diferencia de
otros organismos, como la ONU, donde el veto es un derecho
reconocido a varios países, en el FMI, el único país
que puede ejercer el veto a sus dictámenes es Estados
Unidos. A pesar de ello, la Reserva Federal de EE.UU. se
permite enmendar sobre la marcha dichas decisiones, ignorando las propias
recomendaciones del Fondo (Stiglitz,
2001, p. 88). En la práctica, ningún otro país es capaz
de hacer esto, a pesar de que los dictámenes no sean
vinculantes, puesto que las recomendaciones que emite
son en realidad condiciones para que se aprueben ayudas
del propio FMI y del Banco Mundial.
La otra gran institución multilateral (Global), el Banco
Mundial (BM ó BIRD), es un banco y se dedica al gran
negocio de esta nueva era: La cooperación al desarrollo y
la reconstrucción. El impulso que se ha dado a la cooperación
internacional desde el multilateralismo produjo
frutos serios y beneficiosos y derivó en una innovación
de Derecho internacional que se llamó ‘integración’, consistente
en la creación de órganos e instituciones supranacionales.
Cuando empezaron a formarse las instituciones
europeas, la cooperación que realizaba la OECE se
volvió insignificante y amplió su ámbito territorial, formando
la OCDE, ya que en Europa el proceso seguido
había traspasado el ámbito de la cooperación internacional.
En el momento actual, la crisis del Estado-nación es
consecuencia de este éxito, aunque también del carácter
transnacional del capitalismo y el desmantelamiento del
Estado del bienestar.