Una revisión de la Economía dominante
Alfonso Galindo Lucas
Capítulo X
MEDIO AMBIENTE VERSUS ESPACIO VITAL
El pretexto del medio ambiente
Ya iba siendo hora de que alguien (Sartori y Mazzoleni,
2003, p. 153) hablara de “un cierto fundamentalismo
ecológico” y una fobia excesiva hacia los alimentos
transgénicos que no se ha manifestado, en cambio, con
tanta efectividad sobre otras actividades (estas sí) claramente
nocivas, como las antenas de telefonía móvil.
Nuevamente, la lógica del lucro está detrás de todo esto.
Así como la defensa de la salud pública estadounidense
ha facilitado enormemente la justificación de determinadas
operaciones político-militares, como la tendente a
impedir la nacionalización del Canal de Panamá, el medio
ambiente local o mundial es otra de las posibles excusas.
Los mismos políticos que deterioran conscientemente
el medio ambiente de su propio país y, por supuesto,
países terceros, suelen recurrir al propio conservacionismo
cuando no encuentran una excusa mejor. Durante la
“Guerra del Golfo” de 1991, un cormorán embarrado en
petróleo dio la vuelta al mundo en los medios de masas;
era la prueba inequívoca de que Saddam Hussein no sólo
era un tirano sino que también atentaba contra el medio
ambiente. La imagen procedía, sin embargo, de un vertido
de crudos en la propia costa norteamericana.
En el caso, que me es cercano, de la Bahía de Cádiz,
los grupos ecologistas optaron por mantenerse al margen
de la excusa que finalmente no prosperó, pero que se llegó
a oír en ámbitos de derechas, a favor del desmantelamiento
de Astilleros, por motivos ecológicos. Como dato
interesante, hay que resaltar los millares de puestos de
trabajo directos e indirectos que se habrían perdido en
pos del medio ambiente y las jornadas de huelga que se
han vivido, con episodios violentos por parte de la policía
y/o los manifestantes. Sobre estos astilleros existían
pedidos de barcos que los directivos no habían dado a
conocer. La opción de los grupos ecologistas fue sensata,
puesto que la alternativa a la explotación naval era o la
instalación de puertos deportivos. Pero lo curioso de este
asunto fue, de nuevo, que la lógica del capitalismo no
respondió a lo que entendemos por mercado: Existía
mercado, pero los propios directivos estaban dispuesto a
aceptar el pretexto del medio ambiente en contra de su
empresa.