Capítulo cuarto.
VALORACIÓN DEL PASIVO EXIBIBLE
En este tema se trata la valoración de la financiación ajena, cuyas modalidades
son diversas. La mayor parte de la bibliografía al respecto se refiere a los
títulos valores emitidos, especialmente aquellos que cotizan en Bolsa. El resto
de la deuda, sea onerosa (préstamos y créditos) o gratuita (proveedores,
acreedores diversos), se ha presupuesto que ha de ser valorada por su nominal.
Sin embargo, para que su valor sea calculado en el momento actual, anterior al
vencimiento, debe poderse expresar en términos reales, cuando incide alguna
contingencia de carácter actuarial, tal como la inflación, el interés de
referencia, el tipo de cambio, etc., en términos de probabilidad.
El primer apartado trata de las peculiaridades de los títulos de renta fija
emitidos, mientras que los siguientes tratan del riesgo de cambio, tipo de
interés e inflación, aplicable a cualquier tipo de deuda, sea o no emitida. La
inmensa mayoría de los pasivos de las empresas no están sujetos a cotización. En
estos casos, la valoración no es fácil, pues se definiría como el importe que un
tercero estaría dispuesto a pagar a nuestro acreedor para subrogarse en su
crédito, descontando los gastos de formalización que fueran necesarios. Por ese
motivo, también sobre los problemas de valoración en condiciones de inflación,
moneda extranjera o interés variable, existe mayor conocimiento teórico y
práctico en relación con los empréstitos que con respecto al resto del pasivo
exigible.