3. LAS PYME Y LOS NUEVOS MERCADOS DE VALORES
Es obvio .aunque bastante importante. que no tiene nada que ver el concepto de
Segundo Mercado con el de Mercado Secundario.Los segundos mercados de valores
son aquellos que hacen posible la admisión a cotización de empresas, ya que de
otra forma les resultaría difícil acceder a los mercados oficiales debido a los
requerimientos de admisión de los mismos. Ni que aclarar tiene la diferencia
entre los conceptos de Segundos Mercados y mercados secundarios. En lo que atañe
al Capital Riesgo, la efectividad del funcionamiento de estos mercados supondría
una clara solución al problema de la desinversión.
En 1988, en España, todavía existía un panorama financiero de ámbito netamente
nacional, pero ya estaban aprobadas directivas comunitarias que auguraban un
proceso de integración regional que exigía como requisito la integración de las
bolsas a nivel nacional. Mediante la Ley del Mercado de Valores, las Sociedades
y Agencias de Valores sustituyeron a los antiguos Agentes de Cambio y Bolsa y
las cuatro bolsas participaban un una Sociedad de Bolsas. Se creaba la CNMV y se
regulaba el Mercado Continuo, mediante interconexión entre aquéllas, de modo que
la negociación de valores centralizada en éste llegó a sustituir a las plazas
financieras.
En octubre de 2001 se formaliza la constitución de MEFF Holding, la sociedad
tenedora del denominado holding de mercados financieros, producto de la fusión
de MEFF (Mercado Español de Futuros y Opciones Financieros), AIAF (Asociación de
Intermediarios de Activos Financieros) y SENAF (Sistema Español de Negociación
de Activos Financieros), con la intención declarada de aprovechar economías de
alcance en tecnología y obtener una posición competitiva frente a otros
oferentes europeos de sistemas de negociación. Más adelante, este holding se une
a las bolsas de valores españolas y los sistemas IBERCLEAR y FC&M, para crear el
holding BME (Bolsas y Mercados Españoles).
El segundo mercado bursátil se puso en funcionamiento en 1982 en la Bolsa de
Barcelona y en 1986 en la de Madrid, pero no ha tenido apenas implantación. Su
actividad en la actualidad es poco más que testimonial, entre otras razones, por
la escasa diferencia que se establece respecto del primer mercado, en cuanto a
capital mínimo exigido para cotizar en él, la inexistencia de ventajas fiscales,
etc. La situación actual no ya en España, sino incluso en el entorno europeo no
puede compararse a la efectividad de este mercado en USA. En Europa dependen
totalmente de los primeros mercados y el número de sociedades que cotizan, así
como el capital que mueven, es insuficiente para su correcto funcionamiento.
El denominado EASDAQ (European Association of Securities Dealers Automated
Quatation), empezó a funcionar el 30 de septiembre de 1996. El denominado Nuevo
Mercado arrancó en España el 10 de abril del año 2000, a semejanza de otros,
como el Techmark londinense, el Neuer Markt alemán o el Nouveau Marché. A la
zaga, se creó el Nuovo Mercato, así como los correspondientes nuevos mercados
belgaluxemburgués y holandés. Por un sistema de interconexión de ámbito europeo,
entre todos los anteriores, surge el EURO.NM, que es, junto con el EASDAQ, la
alternativa europea al fenómeno norteamericano de los mercados tecnológicos.
Es interesante discutir por qué las empresas tecnológicas no cotizan en el EUREX
o el EURONEXT, etc. En principio, esta situación beneficia a las entidades
financieras, que especulan en bolsa y, a mayor número de mercados, más
posibilidades tienen de diversificar riesgos e incrementar los beneficios. No
obstante, es necesario advertir que estos mercados establecieron, a su creación,
menores exigencias sobre los emisores. El sector tecnológico consiguió implantar
una corriente desreguladora, argumentando que los nuevos sectores eran grandes
desconocidos para el legislador.
Ahora bien: En junio de 2003 desaparece el Neuer Markt alemán, que ha sido,
hasta el momento, el mercado tecnológico más importante de Europa. Sus valores
han pasado a ser cotizados en el mercado convencional. En julio desapareció el
Switzerland New Market helvético y en noviembre el Nasdaq Europe de Luxemburgo.
Estos hechos son aparentemente inesperados, especialmente si tenemos en cuenta
que en 2003, el Nasdaq Composite norteamericano, el índice del NASDAQ, se
incrementó un 50% y el índice del Nuevo Mercado, en España, un 27’4%, según la
CNMV. Podríamos pensar que en CentroEuropa han confluido los intereses del
capitalismo financiero y tecnológico y los mercados tradicionales se han
convertido en un reconocimiento de que toda gran empresa que se precie es
innovadora. Otra hipótesis plausible es que la competencia entre los mercados
europeos ha sustituido a estas plataformas, tecnológicamente más antiguas por el
mercado alemán TecAll, cuyo crecimiento, en 2003, ha sido del 62’1%; el mayor a
nivel mundial. En este mercado cotizan empresas de tecnología punta, mientras
que las tecnologías más convencionales se han incorporado al mercado principal.
Por el hecho de estar basado en las nuevas tecnologías, este rápido crecimiento
de las nuevas empresas admitidas a cotización incorpora también un riesgo
económico especialmente alto. Este es el motivo de que se establezca un segmento
específico de mercado para este tipo de empresas. Dicho de otro modo, para no
perjudicar el dato del IBEX35 o el índice del país de que se trate, se impide
cotizar en el mercado continuo a empresas de rápido crecimiento o de tecnologías
punta.