Capítulo Undécimo. ESCISIONES DE EMPRESAS
1. CONCEPTO Y CLASES DE ESCISIONES
El concepto genuino de escisión es la operación inversa a la fusión, es decir,
la empresa ‘común’ desaparece y se crean dos o más sociedades nuevas. Es un caso
poco frecuente; ya se comentó la tendencia natural de los sectores a la
concentración.
A veces, por motivos de eficiencia, se pueden dividir explotaciones en fases
sucesivas de una o varias cadenas de valor o en zonas o segmentos de mercado,
pero la empresa, por lo que respecta a su capital, sigue siendo la misma. Se
habla, en todo caso, de creación de filiales, que viene a ser el fenómeno
inverso a las absorciones .No procede aquí recordar la distinción entre los
conceptos de filial y sucursal.. La sociedad antigua no deja de existir, aunque
es usual que decida desprenderse de parte de sus recursos y escindirlos
jurídicamente. El registro de esos recursos se sustituirá ahora por inversiones
financieras, representativas de la titularidad sobre la nueva compañía.
Estaríamos en la problemática de los grupos de sociedades.
Hacemos la distinción entre escisión propia e impropia, según desaparezca o no
la empresa escindente. De forma didáctica, podríamos denominar al primer tipo
“gemación” y al segundo “mitosis”. Existe otro tipo de escisión, si cabe más
impropia aún, puesto que sí contribuye al fenómeno de la concentración, cuando
la parte escindida no se constituye como nueva empresa, sino que se cede a una
tercera sociedad, quien la absorbe o con la que se fusiona. Entonces se habla de
escisión por fusión, por adquisición o por absorción, como modalidades de la
escisión impropia.