Cuando el río lleva creciente
por más que te opongas
te arrastrará.
Hay que ser paciente
y esperar el momento
de poder cruzar.
Tiempo vendrá
en que el río se secará,
y entonces,
hasta podemos modificar su cauce.
La vida es un río,
tiene sus momentos:
La cuestión es esperar el adecuado.