EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

Carolina Jiménez Sánchez (CV)
Universidad de Málaga

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B. LA REPRESENTATIVIDAD DE LA YEMÁA
1. La Estructuración social del Sáhara pre-colonial.

           La estructura social saharaui se ha basado históricamente en un sistema tribal. Las diferentes tribus solían mantener su poder en una determinada zona de la región sahariana; no obstante, el saharaui no ha sido considerado como un sistema estrictamente vertical. Normalmente se ha identificado a una serie de tribus con un área geográfica del territorio, entre las principales tribus autóctonas e independientes del Sáhara Occidental se cuentan las expuestas a continuación, distribuidas en la siguiente forma: región del Dra y de Tan-Tan: Izarguién, Yaguts y Aid-Laharea; región del Cabo Juby: Faikats, Filalas, Tobolts y Lammiars; región de la Saguia-el-Hamra: Familia de Ma-el-Ainin, Arosis, Lad-Busbas y Reguibats Guasem; región del Río de Oro: Uled-Delim, Uled-Tidrarin y Reguibats del Sahel1 .
           Las tribus guerreras, entre ellas  los Ergueibat, los Uled-Delim o los Izarguién, se establecieron en las mejores zonas de pastos y en el Jat-al-Jaot, la frontera colectiva. Tenían el monopolio de la función político-militar, dándole ello supremacía respecto a las demás tribus, pero también usando esta función en lo que se refiere a posibles agresiones externas. Los artesanos o profesionales eran escasos y se integraban en otras tribus, si bien llegaban a formar fracciones enteras. Un grupo curioso era el de los tributarios, llamados “zenaga”, éstos eran tribus de pescadores y, en menor medida, de pastores que dependían de otras tribus a las que debían pagar un tributo a cambio de su protección, son colocados en la costa, considerada entonces como la parte menos valiosa del territorio. Por otro lado, los “zanuía” o “gentes de libros” ostentaban el monopolio de la función cultural e ideológica del país,  se situaban en la hendidura existente entre la zona de nomadeo de las tribus guerreras y costeras, cubriendo, de este modo, las necesidades culturales de todo el país.                                                                                                                                                  
           Así configurada, la sociedad tribal saharaui formaba un equilibrio casi perfecto, cada tribu funcionaba como un pequeño Estado, si bien frente a las agresiones externas formaban un gran unidad. Ello no impedía que existieran las normales rencillas entre las diferentes tribus, heredadas de las antiguas luchas de sus ascendientes beréberes. Del mismo modo, todas reconocían la misma frontera “de peligro” en el Jat-al-Jaot, que coincide prácticamente con la frontera política natural del territorio del Sáhara Occidental, y exactamente con la frontera cultural 2.
            En el seno de las tribus guerreras surge la idea de crear una forma de gobierno más eficaz que pudiera coordinar los intereses de todas las facciones de la sociedad y diera soluciones a los problemas nacidos de la convivencia y del nomadeo. Así nace la Asamblea de Notables. Esta asamblea sería una para cada tribu y se constituiría como el órgano rector supremo de ella. Casa asamblea estaría formada por los hombres más notables de cada frig, que eran elegidos entre los ancianos de más experiencia del mismo. Debían reunir los requisitos de sabiduría, conocimiento de las leyes de la religión musulmana y de las prácticas y usos sociales, así como tener un buen entendimiento con todos los miembros del frig. Así pues, la fracción quedaba estructurada jerárquicamente en torno a la autoridad del chej, que a su vez defendería los intereses de ésta en la Asamblea de Notables.
           En la Asamblea de Notables o Yemáa (en árabe Yamáa, Comunidad) 3 se decidían por consenso los asuntos que le eran planteados, teniendo que ser acatadas las decisiones que eran tomadas finalmente por cada uno de los jefes de fracción o chiuj  sobre los que esa Yemáa tuviera jurisdicción. Estaba presidida, en cada una de sus sesiones, por el jefe de la tribu correspondiente; sin embargo, si el asunto a tratar tenía un carácter estrictamente jurídico la asamblea era presidida por un integrante zanuía experto en leyes.
El ordenamiento jurídico saharaui tenía su base esencial en el llamado “aorf4 , que contenía toda una serie de normas sociales y morales transmitidas por medio de la tradición oral de generación en generación. Éste se plasmó posteriormente de una manera escrita al transcribirse en caracteres árabes. Así mismo se complementó con las leyes del Corán , si bien sólo con una parte de ellas y siempre y cuando no entraran en colisión con las normas esenciales de la cultura tradicional nómada.
Pero la Yemáa no era el único órgano rector de la sociedad, ni tampoco el más importante. Así, el llamado “Ait Arbain” o “Consejo de los Cuarenta” era un instrumento de importancia mayor y las resoluciones dadas por la Yemáa eran apelables ante éste, que tenía finalmente la última palabra en los conflictos nacidos del uso de pozos, del aprovechamiento de los pastos y de los delitos comunes entre otros. El Consejo de los Cuarenta estaba formado por las diversas Yemáas que se encontrasen bajo su jurisdicción y tenía, en todo caso, la última decisión sobre la paz o la guerra.

1 GAUDIO ATTILIO,  Apuntes para un estudio sobre los aspectos etnológicos del Sáhara Occidental. Su constitución básica,  Cuadernos de Estudios Africanos nº 19, Instituto de Estudios Políticos, Madrid, 1952.

2 La organización básica de esta sociedad tribal, así como la distribución de poderes y de grupos sociales puede, de manera simplificada, amoldarse a las siguientes pautas: una tribu se divide, a su vez, en diferentes fracciones, éstas son los llamados frigs. Los miembros que forman parte de cada fracción nomadean juntos aunque la zona de pasto no sea abundante, establecen sus jaimas formando un grupo casi fraternal creado por varias familias, constituyendo un clan, una familia expandida, ancha. Una especie de  segmento de linaje (“aial”) que basa su convivencia en la solidaridad entre el grupo. Los frigs suelen tener una propiedad comunal sobre ciertos bienes, esencialmente camellos de raza, pero la capa más simple de organización social  no es la fracción, sino la familia. Cada una vive en una jaima, si bien las tiendas se establecen formando pequeños conjuntos debido a la escasez de recursos. La familia saharaui es la considerada como conyugal o nuclear, estando formada por padres e hijos. A su vez,  cada familia posee también un ganado propio, aunque en escasa medida, según las posibilidades de clase social a la que pertenezca.

3 SOROETA LICERAS, J., El conflicto del… , op. cit., p. 59.

4 GAUDIO ATTILIO, Apuntes para… , op. cit..