EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

Carolina Jiménez Sánchez (CV)
Universidad de Málaga

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C. EL BINOMIO FRENTE POLISARIO-RASD

1. La proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática

Desde la fundación del Frente POLISARIO el 1 de mayo de 1973, éste tuvo ocasión de darse a conocer y entablar relaciones con diversos agentes internacionales, si bien de manera muy limitada 1. En el Plan de Acción que se aprobó en el II Congreso del movimiento celebrado en 1974 se había establecido la proclamación de un Estado 2. Esto, por supuesto, iba a suponer un cambio profundo en la manera de orientar la lucha por la autodeterminación y la independencia, así como también en la dimensión internacional del conflicto. Entraba en juego un nuevo elemento llamado RASD, siglas de República Árabe Saharaui Democrática.

Será el 27 de febrero de 1976 cuando tenga lugar en Bir Lehlu la proclamación del Estado saharaui. En este hecho hay diversas consideraciones que deben ser analizadas:

En primer lugar, debemos señalar que la proclamación se hace de manera unilateral por el Frente POLISARIO. Éste, reconocido por la Misión de Visita de las Naciones Unidas como el legítimo representante del pueblo del Sáhara, decide la creación del Estado como respuesta al vacío jurídico que se había impuesto en la zona. Tras la Marcha Verde, el Acuerdo Tripartito de Madrid y la situación bélica que atravesaba el territorio, el Frente POLISARIO decide hacer frente al caos con lo que el consideraba que era ordenar y reforzar su organización política, viéndose a sí mismo, de este modo, legitimado para ejercer la plena soberanía de su territorio.

Por otro lado, debemos señalar que esta aspiración del movimiento nacionalista saharaui no está para nada carente de un apoyo normativo internacional. Así, la Resolución 1541 (XV) de la Asamblea General3 en su punto sexto establece que una de las maneras en que un territorio no autónomo puede alcanzar la plenitud de gobierno propio es “a) cuando pasa a ser un Estado independiente y soberano (…)”.

La cuestión que deberíamos plantearnos sería la de si el Frente POLISARIO como único representante del pueblo saharaui está en condiciones de proclamar un Estado, por el hecho de ser el titular del derecho de autodeterminación y, además, si con su declaración nace un nuevo Estado en el orden mundial.

En cuanto a la segunda de las cuestiones apuntadas, algunos autores opinan que el principio de autodeterminación de los pueblos podría compensar la falta de otros elementos constitutivos del Estado como sujeto de Derecho Internacional4 . Asimismo la práctica internacional nos muestra cómo, en otras ocasiones, el movimiento de liberación de que se trate, ha proclamado la independencia del territorio antes de que la metrópoli se la otorgara de manera formal 5. En adición, dentro de contextos coloniales, debemos referirnos a la posible existencia de una “presumption of State” 6 en aquellas situaciones bajo ocupación ilegal y extranjera que tienen la obligación internacional de descolonizar.

El asunto de si con su sola declaración nace un nuevo Estado es un tema controvertido y complejo, en cuanto que dependerá de la capacidad que este ostente para ejercer su propia soberanía o de la legitimidad internacional que le sea otorgada por otros sujetos, según sigamos la teoría declarativa o constitutiva de los Estados 7.

Otro de los puntos relevantes es el concerniente al lugar donde tiene lugar la proclamación de la RASD, Bir Lehlu. Se trata de una pequeña localidad saharaui que estaba en ese momento –y aún hoy- controlada por el Frente POLISARIO. Por lo tanto, el hecho de que la proclamación tuviera lugar sobre suelo dominado por los nacionalistas saharauis tiene una gran significación. Por un lado, dentro del conflicto bélico, sabemos que el control de las zonas estaba dividido entre los ejércitos mauritano y marroquí y el Frente POLSARIO. Por otro lado, el movimiento nacionalista usa ese control efectivo de una parte del territorio para llevar a cabo un acto político de constitución, lo cual, a su vez, nos hace desechar la idea de que se tratara de un Gobierno en el exilio, ya que no hubo tal exilio.

Tampoco sería lógico hablar de insurgencia ya que ésta debe surgir como contraposición al Gobierno existente: debido a la retirada precipitada del territorio del Gobierno español, la nulidad del Acuerdo Tripartito de Madrid y la ocupación de los ejércitos marroquí y mauritano, en el Sáhara no había Gobierno alguno. Se trataba de un territorio pendiente de descolonizar sin ninguna metrópoli que pretendiera formalizar su independencia. La Potencia administradora se había retirado, había dejado de administrar, pero no por ello se había desligado de tal obligación.

Para el Frente POLISARIO la República Árabe Saharaui Democrática es un nuevo Estado, mediante el cual pretende ejercer su derecho de autodeterminación, pidiendo, además, “a sus hermanos y a todos los países del mundo el RECONOCIMIENTO de esta nueva nación, a la vez que manifiesta expresamente su deseo de establecer relaciones recíprocas basadas en la amistad, la cooperación y en la no injerencia en los asuntos internos.”8

Tras el acto de Bir Lehlu, el 4 de marzo de 1976 tiene lugar la formación del primer Gobierno estatal. La organización política del Estado comienza por el poder ejecutivo, cuyo máximo exponente es el Presidente de la República. Éste lo es además del Gobierno, pero quizá lo fundamental en el ámbito que nos ocupa es que la misma persona que preside el Estado es la que ocupa el Secretariado General del Frente POLISARIO, creándose un órgano dual piramidal con una sola cúspide bajo la que se abren dos ramas.

También es de importancia señalar que se forma un Gobierno de auténtica unidad nacional, en el que el Frente POLISARIO es el principal componente del gobierno, y es además catalogado como Movimiento de Liberación Nacional por tener como finalidad última la autodeterminación del pueblo saharaui. Además la administración nacional se divide en gobiernos de wilayat (provincia), dawair (municipio) y de baladiat (distrito).

El poder legislativo se dota de dos cámaras: El Consejo Nacional Sahraui, como principal institución legislativa del Estado, y el Consejo Consultivo. Éste último responde a los estándares tradicionales de la Yemáa, está dirigido por personas notables elegidas democráticamente y pretende ser una segunda cámara que aporte un refuerzo a la organización política.

El poder judicial es el menos desarrollado de los tres y está aún en construcción. Pese a ello,  éste se encuentra dotado del Consejo Superior de Justicia que se encuentra bajo la autoridad del Ministerio de Justicia.

Por último, el poder militar está en manos del Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS). Como hemos comentado ut supra, se trata del brazo armado del Frente POLISARIO y, sumado a ello se convierte además en la Fuerza Armada del Estado.

Como podemos observar la RASD se dotó muy tempranamente de una organización política y administrativa propia pero, pese a esta estructura definida de su régimen interno, nunca ha ejercido un poder efectivo sobre conjunto del territorio. Por este motivo, su labor como Estado está gravemente limitada y ello nos lleva a considerar que el papel del Frente POLISARIO debe resultar primordial para obtener un liderazgo único en la lucha por la autodeterminación del pueblo saharaui.

Así, aunque pueda parecer que la RASD posee ciertas aptitudes propias de los Estados, lo cierto es que con la autoproclamación del Estado el derecho de autodeterminación no se ha satisfecho, y la ocupación marroquí persiste en la zona.

Algunos autores, por el contrario, afirman que el Frente POLISARIO como movimiento de liberación está dotado para ejercitar el derecho de autodeterminación, considerando la proclamación del Estado por su parte como parte de este derecho, independientemente de que haya supuesto un avance en la cuestión o no 9.

En nuestra opinión, la República Árabe Saharaui Democrática constituye un valiosísimo instrumento del pueblo saharaui en su proceso de autodeterminación, que le permite establecer relaciones bilaterales o multilaterales en la sociedad internacional con mayor facilidad de la que tendría bajo la representación del Frente POLISARIO. Sin embargo, parece que no es del todo satisfactorio el hecho de que el autoproclamado Estado pueda restarle eficacia y protagonismo político a este último que, en nuestra opinión, debería ser el único núcleo bajo el cual la parte saharaui sea representada en las altas esferas internacionales.

Otro punto en contra de esta estrategia político-diplomática podría ser que el caso se llegara a considerar como un conflicto ya satisfecho, en el sentido de que la reivindicación política de un Estado libre y soberano ya no tuviera sentido por entenderse éste realizado con la autoproclamación comentada. Sin duda esto ofrece a la parte marroquí indudables bases para aligerar el contenido colonizante del que el caso está totalmente revestido. 

Pese a las dudas arriba expuestas, la RASD ha realizado una importante labor en la evolución del conflicto y ha cosechado válidas alianzas con otros Estados y Organizaciones Internacionales. De hecho, su mayor triunfo diplomático ha sido, con toda seguridad, la admisión en el seno de la OUA, siendo la república del Sáhara reconocida por esta organización como un Estado africano libre y soberano. A continuación trataremos de realizar un análisis sobre este hecho así como de las consecuencias, tanto positivas como negativas, que este ingreso puede haber causado en el estancamiento del conflicto y en el papel que el Frente POLISARIO juega en la representación del pueblo saharaui y en su lucha por la autodeterminación.

1 Como tuvimos ocasión de examinar en el epígrafe II.II.

2 Las sesiones del II Congreso del Frente POLISARIO tuvieron lugar del 21 al 31 de agosto de 1974, bajo el lema “la guerra de liberación la garantizan las masas”. V. http://www.spsrasd.info/ancads.html.

3 Resolución 1541 (XV) de la Asamblea General de Naciones Unidas de 15 de diciembre de 1960.

4 NALDI, G. J., “Statehood of Saharan Arab Democratic Republic”, Indian Journal of International Law, 1985, p. 448-481.

5 Como ejemplos podemos aludir a los casos de Argelia o Guinea-Bissau.

6CRAWFORD, J., The creation of… ,op. cit, p. 118.

7 En relación a la figura del reconocimiento de Estados, debemos señalar que la doctrina clásica ha girado en torno a dos concepciones teóricas de reconocimiento: una constitutiva y otra declarativa. Para la primera la personalidad internacional del sujeto no es tal hasta que es reconocido por otros sujetos y, hasta ese momento no le son conferidos los derechos y obligaciones que se derivan de tal personalidad. Para la teoría declarativa el acto jurídico de reconocimiento tal sólo constataría una situación existente de manera previa, la personalidad internacional ya existía de hecho, la declaración de reconocimiento sólo entra a establecerlo de manera formal, simplemente se trata de declarar una situación ya existente. Sin embargo, además de las expuestas, hay otras teorías intermedias en las que se considera que el acto de reconocimiento responde a dos fases diferenciadas: la primera sería constitutiva, pues se trata de la decisión sobre la concurrencia o no de los requisitos exigidos, y una segunda declarativa en la que simplemente se señala la existencia de una concreta situación. V. CANÇADO TRINDADE, A. A., “International law for humankind : towards a new jus gentium”, 316 R.C.A.D.I, 2005-I, pp. 9-439, p. 204.

8 Carta de Proclamación de la Independencia de la República Árabe Saharaui Democrática. Accesible en http://www.arso.org/03-1s.htm.

9 V. NALDI, G. J., “The Statehood…”, op. cit., p. 465.