EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

Carolina Jiménez Sánchez (CV)
Universidad de Málaga

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3. Otros movimientos que reclaman la representatividad del Sáhara en la actualidad: el caso del C.O.R.C.A.S.

El 25 de marzo de 2006 el rey Mohamed VI pronunciaba en El Aaiún su discurso de fundación del C.O.R.C.A.S., iniciales que responden a Consel Royal Consultatif des Affaires Saharaiennes. En dicho discurso 1, el rey afirmaba que este instrumento podría contribuir a preservar la unidad territorial del Estado de Marruecos, así como a desarrollar económica y culturalmente a las “queridísimas provincias del sur”.
Así pues, podemos considerar que el CORCAS2 se configura como una especie de asamblea consultiva dependiente del Estado central, que pretende ejercer su actividad en el territorio del Sáhara Occidental para incentivar su desarrollo e inculcar la marroquinidad del territorio a sus habitantes.
Sin embargo, el tema que nos ocupa parece mucho más complejo y no puede ser resuelto mediante la creación de un órgano perteneciente a un Estado con el que si bien desde 1991 hay un alto el fuego, el Frente POLISARIO mantiene un conflicto armado. De esta forma, la representatividad de los pueblos está intrínsecamente ligada a la lucha por su independencia, dentro de pasados coloniales, regímenes opresores o racistas u ocupaciones ilegales y extranjeras. Por eso, en la cuestión que analizamos -quién es el legítimo representante del pueblo saharaui- debemos encontrar las características propias de un movimiento de liberación nacional. En orden a ello, podemos afirmar que, en primer lugar, estos movimientos deben tener algún tipo de legitimidad revolucionaria o histórica, su objetivo esencial debe ser la lucha –tanto pacífica como militar- por la autodeterminación y sus integrantes deben ser exclusivamente los nativos del territorio en cuestión 3.
En este punto de la exposición, debemos intentar acercarnos a la cuestión de si éste órgano estatal tiene a algún tipo de representatividad dentro del territorio, obviando que no tiene ningún grado de legitimidad de tipo histórica o revolucionaria. Así, con la llegada masiva de marroquíes a las zonas saharauis con las sucesivas “marchas verdes” es cierto que ha nacido un nuevo núcleo poblacional que, dentro del Sáhara, reclama su absoluta pertenencia al reino de Marruecos. Sin embargo, no podemos dejar de considerar a éstos como “nuevos colonos” y en cualquier caso, no son un grupo a tener en cuenta en este conflicto, ya que como bien apuntaban las conclusiones de la misión de visita de la ONU que más adelante serán expuestas, las partes de este conflicto son la Potencia Administradora, los países limítrofes y los representantes del pueblo saharaui.
Por otra parte, dado que el pueblo saharaui se encuentra al menos en una de las situaciones que permitirían ejercer el derecho a la libre determinación (pasado colonial, ocupación ilegal o extranjera) y, además, la población en general ha manifestado mediante sus actos su deseo de independencia, el órgano o movimiento que lo represente debe tener como objetivo fundamental la lucha por la autodeterminación. Lejos de ello, el CORCAS sostiene la unión territorial entre el territorio del Sáhara Occidental y Marruecos.
El pueblo como sujeto de Derecho Internacional 4 necesita de un representante. He aquí la razón que nos debería llevar a establecer una conexión entre el pueblo saharaui y el movimiento que legítimamente lo represente. Como ya hemos tenido ocasión de señalar, el representante de un pueblo debe poseer un alto nivel de legitimidad revolucionaria o histórica y, además, contar con el apoyo de la mayoría de la población, ente otras características ya comentadas.
Considerado ya el tema de las vinculaciones con las personas que actualmente viven en el territorio en conflicto, debemos pasar a la cuestión de si el CORCAS es considerado por algún sujeto, tanto de Derecho interno como de Derecho Internacional, como el representante del pueblo saharaui. En este punto debemos comentar que no hay constancia alguna de que el CORCAS, en calidad de representante del pueblo saharaui, haya ejercido funciones de tipo diplomático con otros movimientos, organizaciones o Estados, si no es a través del Estado marroquí, del que indudablemente forma parte. Por tanto debemos desechar absolutamente que se trate de un sujeto o de un agente de derecho internacional, ya que está integrado en un Estado. Por lo tanto debemos remitirnos a dicho Estado, que como ya sabemos sí forma parte del conflicto del Sáhara, pero no como representante del pueblo sino como país limítrofe con pretensiones anexionistas.
En cuanto a las tesis mantenidas por el CORCAS parecen simples y previsibles: por un lado afirma que el Sáhara siempre ha sido marroquí, excepto en el período de colonización española. No obstante, la principal actividad de este órgano se centra en denunciar las supuestas irregularidades cometidas por el Frente POLISARIO, al que no sólo tilda de grupúsculo de mercenarios, sino que sostiene la teoría que de éstos mantienen desde 1975 secuestrados a sus ciudadanos marroquíes y exigen el “retorno e integración de nuestros ciudadanos secuestrados en los campamentos de Tinduf”.
Este tesis nos conduciría a pensar que los 200.000 individuos que se encuentran actualmente en Tinduf no son refugiados, sino rehenes que permanecen allí retenidos por los dirigentes polisarios, quienes le prohíben volver al Sáhara. Sin embargo esto carece de fundamento, ya que los campamentos fueron construidos por las mujeres y ancianos que llegaban huyendo de la guerra en 1975 y que en ningún caso tenían que estar dentro de las filas del POLISARIO. Por otra parte parece desatinado sostener que desde Tinduf se prohíbe el retorno a la zona del Sáhara ya que esto es materialmente imposible por el muro que separa ambas zonas, construido por el ejército marroquí, y el campo de minas que tendrían que atravesar para ello. Sin duda alguna si el CORCAS pretende el retorno de éstos debería atender a las recomendaciones de los organismos internacionales de retirar las minas antipersonales y demás mecanismos que forman el complejo muro, además de los soldados armados. Por otro lado, esta teoría contradice firmemente la condición que los asentados en Tinduf tienen para ACNUR5 , ECHO o el Programa Mundial de Alimentos entre otros, quienes contribuyen con ayuda humanitaria a la supervivencia de los allí asentados con todas las condiciones y exigencias que plantea un campamento de refugiados. Asimismo, esta postura acusa a Argelia de dar cobijo a dichos hechos dentro de los límites territoriales de su Estado, lo que sin duda parece atribuirle un delito de cooperación en un secuestro de tales características.
Volviendo a la estructura del CORCAS debemos añadir que éste tiene la misión de “emitir opiniones consultivas en las cuestiones de orden general o especial relativas a la defensa de la integridad territorial y la unidad nacional así como al desarrollo humano, económico y social integrado de las Provincias del Sur y cumplir todas las misiones que le son confiadas por SM el Rey en este ámbito”, según el propio Dahir de creación6 .
Debemos concluir que este órgano carece de trascendencia internacional y de representatividad alguna de la población saharaui. Se dibuja como un instrumento de una de las partes en conflicto para crear una opinión favorable dentro de su propio Estado y una imagen de colaboración en la esfera internacional que, desgraciadamente, poco o nada tiene que aportar a la solución del conflicto ya que, como concluye Mohamed VI en el discurso fundacional,

“queremos asegurar que no vamos a renunciar a ningún palmo de nuestro querido Sahara, ni a un grano de su arena”.

1 Puede consultarse el texto del discurso en la página oficial del órgano: www.corcas.com.

2 Es destacable que la persona que ostenta desde su creación la presidencia de este órgano es un viejo conocido de la historia del Sáhara, se trata de Ijalihenna uld Rachid, antiguo líder del PUNS y desertor de éste. No es un hecho que llame demasiado la atención ya que es por todos conocido el trasvase político a Marruecos que protagonizó Rachid.

3 BARBERIS, J. A., Los sujetos de Derecho Internacional actual, Madrid, 1984, pp. 204, p. 128.

4 RUILOBA SANTANA, E., “Una nueva categoría en el panorama internacional: el concepto de pueblo”, Homenaje a A. Miaja de la Muela, 1979, Madrid, pp. 303-336.

5 Para ver la visión de ACNUR en dicha cuestión consúltese http://www.acnur.org/publicaciones/SRM/tabla105.htm

6 También accesible en www.corcas.com.