EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

Carolina Jiménez Sánchez (CV)
Universidad de Málaga

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D. EL SURGIMIENTO DEL FRENTE POLISARIO Y LA CUESTIÓN DE SU CONSIDERACIÓN COMO MOVIMIENTO DE LIBERACIÓN NACIONAL SAHARAUI

1. De los antecedentes inmediatos al fin de la vía pacífica.

Máxima importancia requiere el análisis de la evolución que a lo largo de su corta historia merece el Frente Popular para la Liberación de Saguía-el-Hamra y Río de Oro, esto es, el Frente POLISARIO. Pese a su breve existencia, hasta su consolidación hoy como válido exponente del nacionalismo saharaui, el movimiento ha experimentado varias fases, inicialmente con movimientos incipientes y embrionarios, que desembocaría en su creación formal, después, hubo de emprender otro largo camino hasta lograr representar de manera sólida los intereses respecto del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.
Para llevar a cabo este repaso histórico, debemos traer a la memoria, en primer lugar, que ya desde los primeros años de la colonización española algunos grupos organizados de nativos se manifestaban en contra de la ocupación colonial y realizaban algunas reivindicaciones en este sentido. Sin embargo, en estos primeros momentos la Administración colonial que aún se estaba “mudando”, acomodando en su nueva casa, y además contaba con pactos de amistad con algunos jefes tribales, no se preocupaba en exceso por estos hechos. Quizá no llegaron a reparar en que se trataba de una semilla de la independencia que algún día debería explotar o florecer, según se mire.
La manera en que estas primeras acciones contra la ocupación colonial deben colocarse en relación con el posterior surgimiento del Frente POLISARIO viene dada sola, con el propio curso de los hechos, como iremos descubriendo poco a poco.
Ahora bien, dejando a un lado las primeras acciones reivindicativas que no formaban parte de ninguna estrategia diseñada por un aparato rector y que fueron sencillas expresiones improvisadas que provenían del sentir de los habitantes autóctonos (sin dejar de concederle el valor que tienen, más arriba comentado), se puede decir que la auténtica lucha contra la Administración española comienza alrededor del año 1956. Fecha en la que se crea el llamado “Ejército de Liberación”1 . Este grupo armado tenía una composición singular, ya que estaba integrado por saharauis y marroquíes que luchaban contra las colonizaciones de España y Francia en ambos territorios.
España trató de desviar esta rebelión de tipo armado hacia territorio controlado por el Estado francés, incluso proporcionando apoyo material a dicho ejército2 . Pero esta ayuda no tendrá como consecuencia sino la de contribuir a las rebeliones de 1957 y 1958 contra las tropas españolas, sufriendo éstas en el ataque al Aaiún de enero 1958 numerosas pérdidas humanas.
No obstante, en febrero del mismo año las tropas francesas, con el apoyo de las españolas, logran derrotar al Ejército de Liberación, situación que en el Sáhara Español trajo consigo la provincialización de Ifni y Sáhara mediante el Decreto de enero de 1958 mencionado ut supra.
Los integrantes marroquíes del Ejército de Liberación que quedaban en activo se retiraron de la zona controlada por España, se cree que por un posible pacto con las autoridades españolas (piénsese en la inminente entrega de Tarfaya), con lo que los saharauis alistados en este grupo no terminaron por convencerse de que el Ejército de Liberación fuera el medio más adecuado para continuar con sus pretensiones.
En 1967 comienza a organizarse el Movimiento de Liberación del Sáhara (o de Saguía-el-Hamra y Río de Oro, en otras fuentes)3 ; sin embargo su fundador, Bassir Mohamed uld Hach Brahim uld Lebser, conocido como Bassiri, no reconoce la creación de este movimiento hasta 1969. Lo novedoso de este grupo que luchaba contra la dominación extranjera y que en un principio no contaba entre sus intenciones con la de la lucha armada, era que por primera vez se había fundado un movimiento que provenía de los mismos saharauis, sin otro mando que no tuviera este origen, y además bajo la dirección de un líder al que muchos catalogaron como carismático revolucionario.
Se trataba de un joven natural de la zona de Tantan 4 que había recibido formación académica en Marrakech, Rabat, Casablanca, El Cairo y Damasco, donde cursó estudios de Periodismo. Este joven optó en un primer momento por llevar a cabo su actividad a favor de la independencia del Sáhara dentro del mismo Marruecos, desde donde consideró que podía hablar de liberación con más holgura que dentro del Sáhara 5. De hecho, en 1967 trabajó en dos periódicos de Casablanca, pero durante su trabajo en uno de los ellos fue suspendido y multado por haberse referido al “Sáhara de los saharauis”.
Ya en 1968 regresó al Sáhara, desde donde se centró en la organización del Movimiento de Liberación del Sáhara que nace, como apuntó el propio Bassiri en diciembre de 1969, y cuyo nombre oficial era el de Organización de Vanguardia para la Liberación del Sáhara 6. Su intención era la de luchar contra el régimen colonial siempre a través de la acción democrática, ya que como mencionamos anteriormente, Bassiri era un comprometido defensor de la no violencia. Sin embargo, el Estado español no permitió la entrada en juego del movimiento, teniendo que pasar éste a la clandestinidad7 , lo que sin duda dificultó la repercusión de los actos que se llevaron a cabo y también su acercamiento a la población.
Pese a las dificultades que tuviera en su inicio, la Organización de Vanguardia, alrededor del año 1970 contaba entre sus filas con más de cinco mil afiliados, dato muy elevado para la población con la que contaba el territorio. Además hay que resaltar que, como el movimiento en sus inicios no contaba con ninguna ayuda económica externa, debía autofinanciarse, por lo que sus socios debía pagar cuotas elevadas de entre doscientas y cinco mil pesetas de la época 8
La Organización, como ya hemos comentado, tenía una forma de actuación pacífica en la que trataba sobre todo de denunciar la corrupción de los chiuj y de reclamar una autonomía más amplia9 que pusiera los cimientos para la independencia. Pero todo esto va a cambiar a raíz de los acontecimientos de 17 de junio de 1970. Para este día había una manifestación convocada en el Aaiún, bajo las premisas de adhesión a España y rechazo a las negociaciones que estaban teniendo lugar entre los Estados de Marruecos, Mauritania y Argelia (de las que derivaron los comunicados de Tlemcén y de Casablanca) 10. Los seguidores de la Organización de Vanguardia optan por no asistir a la convocatoria y además organizan otra manifestación paralela de rechazo a las ideas coloniales en el barrio de Jarratambla, en Zemla11 .
La manifestación no autorizada congregada en Jarratambla, a las afueras de El Aaiún, se hizo notar entonando gritos anticolonialistas y a favor de la autodeterminación del pueblo saharaui12 . Ante ello, la Administración envió a la Policía Territorial que no consiguió disolver a los allí congregados y a la que éstos le exigieron entrevistarse con el Gobernador General. Viendo la fuerza de los manifestantes, el Gobernador finalmente accedió y se trasladó hasta Jarratambla para decir a los asistentes que debían unirse a la manifestación oficial y que él les recibiría más tarde. Sin embargo, los seguidores de Bassiri desconfiaban de la palabra del Gobernador y no disolvieron el acto. De hecho, según afirma DIEGO AGUIRRE “cuando el Gobernador se retiró, había dado instrucciones para que esa manifestación se prohibiera y se disolviera13 .
A medida que avanzaba la tarde el número de concentrados aumentaba y comenzaron los actos violentos durante los cuales se apedrearon vehículos en los que viajaban integrantes del Gobierno Colonial. Por su parte, la Policía vuelve a intentar disolver el acto, pero es contestada con piedras y palos, lo que llevó al Gobierno a perder el control de la situación. Los duros enfrentamientos que se estaban produciendo condujeron al Gobernador, ante el temor de que la manifestación siguiera avanzando y lograra entrar en el barrio residencial europeo14 , a decidir la intervención del III Tercio de la Legión, bajo la orden de disolver la manifestación a toda costa 15. A su llegada fue recibida con piedras y palos y los legionarios abrieron fuego. Sin ninguna duda parece un error que el Gobernador optara por enviar a las fuerzas del Ejército regular ante una masa enfurecida de manifestantes armados con piedras y palos. Esto ha sido interpretado como una clara declaración de hostilidad al nacionalismo que hasta el momento, recordemos, era pacífico.
El enclave saharaui, se polarizaba radicalmente por primera vez en su historia, lo que contribuyó a que se comenzara a ver la situación bajo dos lentes nuevas y diferentes. La administración colonial, pasó a reconocer a este movimiento nacionalista como un problema, lo que puede que forzara su precipitada salida del territorio, ya que los momentos políticos que atravesaba España no permitían zambullirse en un conflicto profundo entre autodeterminación convencida y colonialismo. Pero fue la población saharaui la más afectada a partir de ese 17 de junio, pues a partir de ese momento el nacionalismo se consagraba, habían nacido los primeros valientes y líderes, y la presión española no hacía más que contribuir a que la población saharaui se reafirmara en la reivindicación de su derecho de autodeterminación16 .
Finalmente el enfrentamiento se saldó, según las cifras oficiales con dos muertos y veinte heridos, aunque otras fuentes apuntan que el número de fallecidos podría llegar hasta diez17 . Esto constituyó no obstante un punto de inflexión en el cual la metrópoli dejó ver que ya no podía contener al nacionalismo, que ahora luchaba decididamente contra el régimen. Sin duda, se produjo un cambio de óptica por parte de los dos bandos, como señalábamos.
Por otro lado, se ha de destacar un hecho de gran trascendencia también acaecido ese 17 de junio: el carismático Bassiri fue uno de los detenidos esa jornada por haber sido delatado por otros miembros del partido, pero nunca más fue visto con posterioridad, por lo que es considerado como el  primer desaparecido saharaui18.
El hecho de que Bassiri se convirtiera, a partir de la insurrección de Zemla, en el primer mártir saharaui, es bastante significativo ya que a partir de este momento el nacionalismo se apoyó en un sentimiento sólido. Su desaparición, o su muerte 19, condujeron a sus seguidores a la continuación irrevocable de la lucha por la propia identidad. Con Bassiri había nacido el primer movimiento de liberación saharaui, y tras su desaparición los nacionalistas creyeron firmemente en la creación de un nuevo movimiento. Por primera vez, el 17 de junio los saharauis se habían sentido protagonistas de su historia y querían continuar siéndolo.

1 MAESTRE ALFONSO, J., “El Sáhara…”, op. cit., p. 29.

2 Ibídem., p. 29.

3 URRUTIA, L., Sahara: diez años de guerra, Zaragoza, 1983, pp. 103, p. 16.

4 La ciudad de Tantan hoy pertenece al sur del Estado de Marruecos tras la entrega por parte de España de la región de Tarfaya en 1958. Sin embargo ésta zona siempre ha sido considerada por los saharauis como uno de los centros ideológicos del nacionalismo.

5 DIEGO AGUIRRE, J. R., “Los orígenes del Frente Polisario”, Historia 16, nº 137, 1987, pp. 73-82, p. 79.

6 Conocido por las autoridades coloniales como Organización Avanzada para la Liberación del Sáhara.

7 DIEGO AGUIRRE, J. R., “Los orígenes…, op. cit., p. 80.

8 FUENTE COBO, I. ; MARIÑO MENÉNDEZ, F. M.,  El conflicto del…, op. cit., p. 30.

9 Ibídem., p. 31.

10 DIEGO AGUIRRE, J. R., “Los orígenes…, op. cit., p. 80.

11 En nuestra opinión, la manifestación convocada por la Administración colonial fue una provocación, o cuanto menos un manotazo a la tranquilidad de la que hacía gala el movimiento nacionalista, del que España estaba al corriente y sabía que por el momento se encontraba manso, sin intenciones de participar en acciones directas y que por el momento prefería ejercer su oposición en otros términos.

12 URRUTIA, L., Sahara…, op. cit., p. 17.

13 DIEGO AGUIRRE, J. R., Historia del…,op. cit., p. 579.

14 Ibídem., p.32.

15 DIEGO AGUIRRE, J. R., “Los origenes…, op. cit., p. 81.

16 URRUTIA, L, Sahara…, op. cit., p. 17.

17 Ibídem., p. 583. Por otra parte, las estimaciones del Frente POLISARIO fueron posteriormente de cuarenta muertos y mil detenidos y según fuentes marroquíes aquel 17 de junio murieron ciento setenta personas, resultaron heridas trescientas y fueron detenidas alrededor de cuatrocientas.

18 La asociación AFAPREDESA (Asociación de familiares de presos y desaparecidos saharauis) cuantifica en más de 530 los desaparecidos de los que no se ha tenido ninguna noticia. El listado puede consultarse AFAPREDESA, Sáhara Occidental…, op. cit., también en www.afapredesa.org .

19 Respecto a su final, y como consecuencia de la total ausencia de una declaración oficial al respecto, las opiniones no son unánimes; aunque una amplia mayoría de la doctrina apoya la tesis del asesinato en las dependencias policiales o militares coloniales otros autores sostienen otras teorías; BARBIER apunta que Bassiri fue expulsado a Marruecos  (BARBIER, M., Le conflict du Sáhara occidental, Paris, 1982, pp. 419, p. 99), mientras que MISKÉ opina en efecto fue asesinado pero después de ser expulsado a Marruecos (MISKÉ, A. B., Front  Polisario, l´ame…, op. cit., p. 128).