EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

EL CONFLICTO DEL SÁHARA OCCIDENTAL: EL PAPEL DEL FRENTE POLISARIO

Carolina Jiménez Sánchez (CV)
Universidad de Málaga

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2. ¿Qué lugar ocupa actualmente el Frente POLISARIO en las Naciones Unidas?

La andadura del Frente POLISARIO en las Naciones Unidas comienza inequívocamente con la Misión de Visita de 1975. Las conclusiones alcanzadas por ésta tras su investigación tuvieron una trascendencia primordial, como ya hemos tenido ocasión de comprobar ut supra. Así, sabemos que la Misión de Visita calificó al Frente POLISARIO como un movimiento de liberación nacional1 , además de afirmar que parecía ser la fuerza dominante en el territorio2 . Tras estas contundentes conclusiones, el Frente POLISARIO se convertía en una parte del conflicto, que hasta entonces había sido ignorada.

Ahora bien, ante esta situación, la Asamblea General de Naciones Unidas adopta una Resolución3 en la que

toma nota con satisfacción del Informe de la Misión Visitadora de las Naciones Unidas al Sáhara Español en 1975, y apoya su conclusión de que deben adoptarse medidas para que todos los saharianos originarios del Territorio puedan decidir su porvenir en completa libertad y en un ambiente de paz y seguridad de conformidad con la Resolución 1514 (XV).”

Como podemos observar, en el texto de la Resolución no se otorga un reconocimiento expreso al Frente POLISARIO como movimiento de liberación nacional4 , ni siquiera como el legítimo representante del pueblo 5, como ha ocurrido en otros casos. Sin embargo, podemos considerar que la Asamblea General asume las conclusiones de la Misión de Visita, entre las que se encontraba la calificación del Frente POLISARIO como movimiento de liberación nacional. En cualquier caso, es cierto que la expresión “toma nota” no resulta demasiado clarificadora; no obstante, ya que la Misión de Visita fue encargada precisamente por la Asamblea General, podemos deducir que las conclusiones del Informe de la Misión las acoge la Asamblea General, aunque no manifieste de manera expresa el contenido de las mismas en una Resolución.

Habría que esperar hasta la Resolución 36/31 6 cuando la Asamblea General nombre por primera vez al Frente POLISARIO, y lo hace del siguiente modo:

“Habiendo oído las declaraciones formuladas sobre la Cuestión del Sáhara Occidental, incluidas las del representante del Frente Popular para la Liberación de Saguía El-Hamra y Río de Oro.”

Además la Resolución dice acoger con beneplácito la decisión de cesación del fuego unilateral adoptada por el Frente POLISARIO.

Indudablemente, esta Resolución nos confirma que la Asamblea General, aunque de manera tácita, a partir de la emisión del Informe de la Misión de Visita acepta al Frente POLISARIO como una de las partes en el conflicto, con derecho a ser oído en lo relativo a la Cuestión del Sáhara.

Pero será la Resolución 34/37 de la Asamblea General de Naciones Unidas7 la que finalmente otorgue al Frente POLISARIO un lugar en la Organización de manera formal, al recomendar que

“El Frente Popular para la Liberación de Saguía el-Hamra y Río de Oro, representante del pueblo del Sáhara Occidental, participe plenamente en toda búsqueda de una solución política justa, duradera y definitiva de la cuestión del Sáhara Occidental, de conformidad con las resoluciones y recomendaciones de las Naciones Unidas, de la Organización de la Unidad Africana y de los países no alineados.”

En primer lugar, es necesario destacar que en este texto el Frente POLISARIO aparece por primera vez como representante del pueblo saharaui. Como hemos podido observar, en la Resolución 36/31 se decía haber oído “al representante del Frente Popular…”. Sin embargo, aquí hay un cambio sustancial, ya que el representante del Frente POLISARIO aparece por vez primera como representante del pueblo del Sáhara Occidental, en concordancia con lo que afirmaba la Misión de Visita de 1975 en su Informe final.

Por otro lado, la Resolución invita al Frente POLISARIO a participar plenamente en la búsqueda de una solución para la cuestión del Sáhara Occidental, lo que parece a todas luces atribuirle un estatuto de participación limitada, concretado en los temas específicos de su interés.

Bien es cierto que, en otras ocasiones la condición de observador se ha otorgado de una manera expresa. Un ejemplo claro es el de la Organización para la Liberación de Palestina, la que mediante la Resolución 3237 (XXIX) de la Asamblea General de Naciones Unidas8   es invitada “ a participar en los períodos de sesiones y en los trabajos de Asamblea General en calidad de observadora.”

Del mismo modo, la Resolución 31/152 de la Asamblea General de Naciones Unidas9 invitaba a la South West African People´s Organization (SWAPO) a “participar en los períodos de sesiones y en los trabajos de la Asamblea General en calidad de observadora.”

Parece claro sostener que los estatutos otorgados a la OLP y a la SWAPO son más amplios y diferentes del concedido por la Asamblea General al Frente POLISARIO. Por un lado, el Frente POLISARIO sólo ha sido invitado a participar en la búsqueda de una solución en relación a la cuestión del Sáhara, en cambio, a la OLP y la SWAPO se le ha cursado una invitación general, no sólo para ser oída en la cuestión de Palestina y Namibia respectivamente, sino para participar en las sesiones y trabajos de cualquiera de los temas que trate la Asamblea General.

Para estos casos, la doctrina ha querido diferenciar entre el estatuto de observador y el de observador permanente 10, correspondiendo éste último al actual de la OLP y al que tuvo hasta su desaparición el movimiento de liberación namibio, SWAPO y, además, el que detenta hoy la Santa Sede como único Estado no miembro que posee un estatuto de observador permanente 11. La diferencia estribaría en que el estatuto de observador simple es exclusivamente para participar en todo lo relativo a una cuestión específica del interés del nuevo observador, mientras que en el estatuto de observador permanente la participación ya no está ligada exclusivamente a los asuntos de su interés12 .

Volviendo al Frente POLISARIO, es necesario subrayar que a partir de la Resolución 34/37 comentada ut supra, la Asamblea General lo volverá a calificar como representante del pueblo saharaui en una Resolución posterior de 198013 . Más tarde, ya simplemente se hablará en las Resoluciones de la Asamblea General  de “partes en la controversia” o “partes en el conflicto”, refiriéndose al Frente POLISARIO y a Marruecos14 , hasta que en 1985 el apelativo “partes” se omite y ya en la Resolución 44/88 de la Asamblea General de Naciones Unidas 15 , se habla sin más de “Frente POLISARIO” y “Marruecos”, práctica que continuará en las resoluciones ulteriores16 .

Aunque parezca una mera cuestión lingüística, el desarrollo de los apelativos dados al Frente POLISARIO evidencia de manera clara el devenir de su proceso de participación en la Organización de las Naciones Unidas. Desde que fue invitado a participar en la búsqueda de una solución en el conflicto del Sáhara Occidental, el Frente POLISARIO se ha ganado los apelativos de “representante del pueblo del Sáhara Occidental” y de “parte”, según los términos empleados en las Resoluciones de la Asamblea General, sea de la controversia o del conflicto.

En la actualidad, el Frente POLISARIO sigue estando presente en las Resoluciones de la Asamblea General sobre la Cuestión del Sáhara, si bien se ha vuelto a sustituir los nombres propios “Frente POLISARIO” y “Marruecos”, aludiendo simplemente al genérico “partes”17 .

Como venimos observando, el estatuto que posee el Frente POLISARIO en la Organización es difícil de definir en la actualidad. Y esto sucede porque, pese a que es evidente que para las Naciones Unidas el Frente POLISARIO representa al pueblo saharaui y, por ende, es un movimiento de liberación nacional, éste no ha sido incluido en el proceso formal de reconocimiento de estos movimientos.

Tal y como adelantábamos ut supra, el sistema deductivo que ha creado la práctica de la organización requiere el reconocimiento previo del movimiento por parte de la organización regional correspondiente 18. Y en este sentido, pese a que la Organización para la Unidad Africana tuvo un papel relevante en el reconocimiento de los movimientos de liberación nacional que han existido en el territorio de este continente19 , resultan evidentes dos anomalías de su práctica en lo relativo al Frente POLISARIO;

En primer lugar, La Organización reconoció a trece movimientos de liberación nacional en 1974, información que pasaría a la ONU para forjar el estatuto de observador mediante la Resolución comentada ut supra 3280 (XXIX). Como sabemos, en 1974 el Frente POLISARIO tan sólo tenía un año de vida, y su capacidad propagandística era aún débil, por lo que su inclusión en la lista de la OUA fue imposible. Pero, también es cierto que la OUA con este reconocimiento múltiple daba por concluida su labor en este campo, y no enviará más información al efecto a las Naciones Unidas.

Por otro lado, la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática en 1975, complicó los intentos del Frente POLISARIO por ganarse el reconocimiento de la organización regional y aunque como comentamos ut supra la OUA reconoció al Frente POLISARIO en 1976, el envío de esta información a las Naciones Unidas que hubiera permitido obtener al Frente POLISARIO un estatuto de observador de manera formal, fue paralizado hasta resolver la cuestión de la admisión de la RASD como Estado miembro de la organización, lo que finalmente sucedió en 1984, hecho que se llevaría por delante el reconocimiento del Frente POLISARIO como movimiento de liberación nacional que había otorgado años antes la organización.

Como podemos observar la cuestión del reconocimiento del Frente POLISARIO como movimiento de liberación nacional, presenta unas particularidades únicas, y en ello tiene mucho que ver el binomio existente entre éste y la RASD, como ya pusimos de manifiesto ut supra.

Pese a que nos ha sido imposible hallar documento alguno sobre el estatuto formal del Frente POLISARIO en las Naciones Unidas, y que éste no aparece nombrado en la lista de misiones de observación ante la Organización 20, es cierto que el Frente POLISARIO tiene presencia en la actualidad en las Naciones Unidas. Concretamente, existe un representante de éste en Nueva York21 en la lista de composición del Secretariado General del Frente POLISARIO 22, que lo define como “representante del Frente POLISARIO en las Naciones Unidas, Nueva York”.

Por otro lado, el papel del Frente POLISARIO en el proceso de negociación que se inició en el mes de junio de 2007, es del todo central 23. El representante del Frente POLISARIO para las Naciones Unidas permanece en contacto con el Secretario General y su Enviado Especial 24, como también lo hacen los representantes de la Misión permanente de Marruecos en la Organización.

Ante esta situación anómala, dada la evidencia de que el Frente POLISARIO representa al pueblo saharaui ante las Naciones Unidas es indudable, sin embargo que por el momento no goza de todos los derechos derivados del estatuto de observador. Cabe pensar que si las Naciones Unidas otorgaran los derechos del estatuto de observador al Frente POLISARIO, la cuestión debería salir forzosamente del estancamiento en el que está sumida. Cualquier actuación de la Organización en lo relativo al reconocimiento del status del movimiento de liberación nacional saharaui llevaría inevitablemente a adoptar una postura que no podría ser contradictoria con todas las Resoluciones anteriores sobre la cuestión del Sáhara Occidental, en las que se insta al ejercicio de la libre determinación del pueblo saharaui.

Por el contrario, actualmente Naciones Unidas se ha permitido el lujo de posicionarse cómodamente bajo el filón de la prioridad del recurso de la negociación entre las partes25 . Sin embargo, en este punto de la exposición en necesario recordar que en este medio de arreglo pacífico de controversias, las partes tienen “la obligación de comportarse de tal forma que la negociación tenga sentido”26, y no parece que aquellas propuestas que no incluyen la realización efectiva de la libre determinación del pueblo saharaui lo tengan. Al menos no en consonancia con las normas del Derecho Internacional.

Asimismo, tras cuatro rondas de negociaciones entre el Frente POLISARIO y Marruecos en Manhasset sin ningún tipo de frutos, cabría esperar que Naciones Unidas considerara que el proceso ha llegado a un punto muerto, donde el avance en las cuestiones pertinentes resulta nulo 27. Asimismo, habría que recordar que el arreglo pacífico es, en sí mismo, mucho más amplio que la mera negociación, y son múltiples los medios de arreglo posibles. En este sentido, la Resolución 2625 (XXV) insiste en que

“Las partes en una controversia tienen el deber, en caso de que no se logre una solución por uno de los medios pacíficos mencionados, de seguir tratando de arreglar la controversia por otros medios pacíficos acordados por ellas”.

Además, en cualquier caso, el Consejo de Seguridad tiene la potestad recomendar procedimientos de arreglo pacífico conforme al Capítulo VI de la Carta, aunque por el momento no se ha pronunciado.

En realidad, aunque pueda parecer que el proceso de negociación no tiene nada que ver con el estatuto ambiguo y difuso que ostenta el Frente POLISARIO en las Naciones Unidas, son dos cuestiones íntimamente ligadas. En primer lugar, no parece aceptable que el movimiento saharaui esté legitimado para someter la controversia ante el Consejo de Seguridad 28. Es cierto que Naciones Unidas ha admitido al Frente POLISARIO como parte en la controversia, pero debido a la ausencia de una determinación clara sobre sus derechos y deberes dentro de la Organización, no podemos asegurar que le esté conferido este poder de acción, que no sería otra cosa que un instrumento para hacer valer legítimamente sus derechos como movimiento de liberación nacional.

Por otro lado, la postura activa en las negociaciones del representante del Frente POLISARIO en las Naciones Unidas pone de manifiesto que este movimiento está dentro de la Sociedad Internacional y ningún sujeto puede ignorar su presencia. Como comentamos ut supra, como movimiento de liberación nacional se le debe garantizar la realización efectiva de sus derechos, íntimamente ligados a la libre determinación del pueblo saharaui.

1 Informe del Comité Especial encargado de examinar la situación  con respecto a la aplicación de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales, Volumen III, Documentos de las Naciones Unidas, A/10023 suplemento número 23, de 1975, párr. 19.

2 Ibídem., párr. 21.

3 Resolución 3458 (XXX) de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 10 de diciembre de 1975.

4 La Resolución 2918 (XXVII) de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 14 de noviembre de 1972, afirma, a diferencia de la Resolución 3458 (XXX), que los movimientos de liberación nacional de Angola, Capo Verde, Guinea Bissau y Mozambique son los auténticos representantes de sus pueblos.

5 La OLP es calificada regularmente por las Resoluciones de la Asamblea General como “representante del pueblo palestino”: V. Resolución 3210 (XXIX), Resolución 3236 (XXIX), o Resolución 3375 (XXX), entre otras.

6 Resolución 36/31 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 13 de diciembre de 1978.

7 Resolución 34/37 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 4 de diciembre de 1979.

8 Resolución 3237 (XXIX) de la Asamblea General de Naciones Unidas de 29 de noviembre de 1974.

9 Resolución 31/152 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 20 de diciembre de 1976.

10 CORRAL SALVADOR, C. ; SÁNCHEZ PATRÓN, J., M., “La participación de la Santa Sede en las Naciones Unidas: su nuevo estatuto de “Estado Observador Permanente” ”, Anuario de Derecho Internacional, 2005, XXI, p. 449-477, p. 460.

11 Ibídem., p. 449.

12 BARBERIS, J., A., Los sujetos del…, op. cit., p. 134.

13 Vid: Resolución 35/19 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 11 de noviembre de 1980;

14 Vid. Resolución 36/46 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 24 de noviembre de 1981; Resolución 37/28 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 23 de noviembre de 1982; Resolución 38/40 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 7 de diciembre de 1983; Resolución 39/40 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 5 de diciembre de 1984: Resolución 40/50 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 2 de diciembre de 1985; Resolución 42/78 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 4 de diciembre de 1987; Resolución 43/33 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 22 de noviembre de 1988.

15 Resolución 44/88 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 11 de diciembre de 1989.

16 Entre otras, Resolución 43/33 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 23 de noviembre de 1988: Resolución 46/67 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 11 de diciembre de 1991; Resolución 47/25 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 25 de noviembre de 1992.

17 Vid. Algunos ejemplos: Resolución 58/109 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 17 de diciembre de 2003; Resolución 63/105 de la Asamblea General de Naciones Unidas, de 18 de diciembre de 2008.

18 LAZARUS, C., “Le Statut des mouvements…, op. cit., p. 178.

19 Tanto la Organización para la Unidad Africana como la Liga de Estados Árabes ha adoptado un rol relevante en este campo, sin embargo, otras organizaciones regionales como la Organización de Estados Americanos se han abstenido totalmente [O.N.U., doc. E/CN.4/Sub.2/377/Add. 1, p. 9, parágrafo 154], lo que pone de manifiesto las deficiencias del sistema.

20 http://www.un.org/spanish/aboutun/misiones.htm#nomembers.

21 PAZZANITA, A. G., “Morocco versus…, op. cit., p. 274.

22 http://www.arso.org/secr.nat07.htm.

23 Este proceso de negociación entre las partes, patrocinado por las Naciones Unidas, se encuentra actualmente en suspenso, después de que las reuniones “Manhansset I, II, III y IV no cosecharan ningún fruto. Esto ha llevado a un estancamiento de la cuestión del Sáhara Occidental, ya que las posturas de las partes parecen irreconciliables. Por un lado, el Frente POLISARIO reivindica un referéndum de autodeterminación que contemple la opción de la independencia, por otro, Marruecos ofrece una limitada autonomía para el Sáhara, y un referéndum en el que sólo quepan dos opciones, la integración en el Reino de Marruecos o el Estatuto de Autonomía limitada. Para más información sobre las negociaciones de Manhasset Vid. Informe del Secretario General sobre la situación relativa al Sáhara Occidental, Documentos del Consejo de Seguridad,  S/2007/202, de 13 de abril de 2007.

24 Vid. Informe del Secretario General sobre la situación relativa al Sáhara Occidental, Documentos del Consejo de Seguridad,  S/2007/202, de 13 de abril de 2007.

25 La Corte Internacional de Justicia confirmaba la prioridad del recurso a la negociación, tras una práctica uniforme al respecto, en el asunto relativo al Sudoeste africano (1962). Affaires du Sud-Ouest africain (Éthiopie c. Afrique du Sud; Libéria c. Afrique du Sud), Exceptions préliminares, Arrêt du 21 décembre 1962: C.I.J. Recueil 1962, p. 319.

26 Vid. Asunto relativo a la plataforma continental del Mar del Norte, (1969), C. I. J. Recueil. Plateau continental de la mer du Nord, arrêt, C.I.J. Recueil 1969, p. 3.

27 La Corte Internacional de Justicia estimó en el asunto del derecho de paso por territorio indio (excepciones preliminares) en 1957 que las negociaciones dejaban de tener sentido si habían llegado a un punto muerto. Affaire du droit de pasaje sur territoire indien (fond.). Arrêt du 12 avril 1960: C.I.J. Recueil 1960, p. 6.

28 El artículo 37.1 de la Carta establece que “si las partes en una controversia de la naturaleza definida en el Artículo 33 no lograren arreglarla por los medios indicados en dicho Artículo, la someterán al Consejo de Seguridad”.