Las estadísticas sobre las empresas grandes muestran consistentemente que los intereses de los ejecutivos que las administran se alejan cada vez de los intereses de la sociedad y hasta de los propios accionistas. No existe una forma eficaz de controlar las políticas y los gastos de esas personas. La última crisis hipotecaria en los EEUU ha mostrado la enmarañada red que tejen los ejecutivos en torno a sus propios intereses, con gran perjuicio a la sociedad y también a los intereses de los accionistas. El DELC tiene la ventaja de que une las voluntades y las capacidades del municipio, de los empresarios y de la sociedad civil para conformar un esfuerzo conjunto expresado en la concepción y ejecución de acciones para lograr objetivos comunes. En este caso, la participación de la sociedad civil, a través de sus instituciones y los términos de los convenios firmados para emprender una tarea empresarial, se constituyen e la garantía más sólida de un buen desempeño con eficiencia y transparencia a la par.