En primer término, es necesario identificar las fortalezas y debilidades de una ciu-dad, proceso que se realiza con la participación del Estado, la Empresa y la Socie-dad Civil, para su consideración y apro-bación respectivas. Con la identifica-ción del estado de situación se procede a los ejercicios para determinar alternativas, si es posible, con la estimación de las respectivas probabilidades de ocurrencia de los escenarios previstos. Sobre la base de esos ejercicios se estructura un modelo-visión para la ciudad en cuestión. Estas visiones exigen la formulación de las respectivas “Líneas Estratégicas” que servirán de guía para la realización de las actividades respectiva, las que se expresarán en proyectos concretos debidamente priorizados. Es sobre la base de estos proyectos que se elabora un Plan de Acción en el que figuran también los costos y los requerimientos de recursos financieros, económicos, tecnológicos, humanos y otros similares. El Comité de Planificación, una vez salvadas estas etapas, dispone la ejecución del Plan.