La mayor parte de los municipios de un país subdesarrollado son muy pobres y carecen de la infraestructura necesaria que les permita ingresar en un proceso activo de producción. No sólo es la ausencia de mercados o la falta del conocimiento sobre los mismos, sino la deficiente gama de servicios básicos que se dispone: luz, agua, comunicaciones, educación, salud, nutrición, sino también la precariedad de los caminos, los sistemas de riego y otros de igual importancia. Estas son tareas que el gobierno municipal, en cooperación con el gobierno central, deben realizar en el tiempo más breve posible. El conocimiento que la población tenga sobre los planes para dotar a su localidad de los servicios y la infraestructura necesarios se constituirá en una motivación que reforzará la voluntad de sus habitantes para comprometerse formalmente en un proceso DELC.